Desde hace algo más de cuarenta años, vengo traspasando a figuras de plomo las influencias que libros, películas, ilustraciones e incluso "comics", han ido dejando en mí.

Las figuras que pinto, son en su mayor parte "miniaturas militares", ya que ha sido la Historia, especialmente la Antigua y Medieval, mi mayor fuente de "inspiración". Las escalas más frecuentes que utilizo, son las de 15, 25 y 28 mm. Son las mismas que utilizan los "wargamers", con los que coincido en la necesidad de representar grandes unidades en un mínimo espacio.

Los textos con que acompaño las miniaturas, en ningún caso pretenden ser exhaustivos, ni estudios sobre el período de que se trate. Sólo trato de comentar sucintamente, el ambiente (histórico o imaginario) en que se movieron las figuras representadas.

Animado por amigos y familiares, y especialmente por mi amiga Kirei (artífice además, del soporte técnico que podéis ver), me decido a mostrar públicamente parte de mi colección. Continuaré añadiendo entradas periódicamente.

Llevado de mi impenitente cinefilia, me permito en algún caso, recomendar títulos que pueden ampliar datos a los posibles interesados en los temas tratados.

Espero que os gusten "mis" figuras. Si se os ocurre hacer algún comentario, sugerencia o rectificación, no dudéis en contactarme.

El Ejército de Alejandro Magno - Primera parte


El ejército con el que Alejandro Magno (rey de Macedonia entre 336 y 323 a.C.), conquistó los antiguos imperios de Egipto, Babilonia y Persia, fue ideado y formado por su padre, Filipo II, que basándose en la falange tebana, modificó las lanzas transformándolas en "sarissas" y haciendo un uso de la caballería que los griegos jamás habían aprovechado, ideó la táctica conocida como "el yunque y el martillo".


Éste es el "yunque": la falange macedónica; una masa de piqueros (falangitas)  armados con la citada "sarissa" que podía alcanzar hasta cinco y seis metros de longitud. Al atacar, las puntas de las lanzas de las cinco primeras líneas formaban un muro de hierro infranqueable. Su punto débil eran los flancos. Para proteger el lado derecho (el lado sin la protección del escudo), existía una unidad especial; los "hipaspistas" (de ellos hablaremos en otro momento).

El nombre griego para los componentes de la falange (o falangitas) era "pezhetairoi", (=compañeros a pie). 

Un peligro para la falange era el terreno accidentado, que podía hacer que la línea se fragmentase al avanzar unas unidades más rápidamente que otras. Si se producían huecos, el enemigo introduciría por ellos sus fuerzas y la falange estaba perdida, ya que los piqueros una vez que el enemigo había superado las puntas de sus "sarissas" tenían muy pocas posibilidades de defensa.


La unidad más pequeña de la falange era el "sintagma". Un cuadrado de 16 hombres de ancho por 16 de fondo (256). Seis "sintagmas" formaban un "taxis" (1536) y generalmente la falange se formaba con seis "taxeis", resultando (en teoría) que la falange alejandrina en Asia contaba con  9216 hombres. (En Macedonia quedaban otras seis unidades al mando de Antípatro),  

La falange en línea.

En mi reconstrucción, he empleado seis bloques de doce figuras cada uno, 72 en total (como se puede comprobar en la segunda fotografía), para representar el "yunque alejandrino".

Los "hetairoi" se dividían en escuadrones de 250 hombres, denominados "ilai". Alejandro llevó a Asia ocho 
de estos escuadrones, uno de los cuales, el "ile basiliké" constituía su escolta personal.

Y aquí tenemos "el martillo": la caballería de los "hetairoi" (=compañeros), reclutados entre la nobleza macedonia y que normalmente mandaba Alejandro en persona. Su misión, flanquear al enemigo y empujarle contra "el yunque". Su método de carga más habitual era la formación en cuña.

Detalle de los "hetairoi". Su pesada lanza se denominaba "xyston".

El sistema del "yunque y el martillo", funcionó perfectamente durante siglo y medio. Los Imperios resultantes al dividirse la herencia de Alejandro entre sus generales tras su muerte en 323 a.C., el Egipto Tolemaico, el Oriente Seléucida y la propia Macedonia, siguieron usando el sistema con mínimas variaciones. Hasta que los romanos le encontraron la medida en Cinoscéfalos y Pidna.

Alejandro, flanqueado por sus "hetairoi", y seguido por los "pezhetairoi".

Estas líneas sólo pretenden explicar mínimamente el significado de las figuras. Quedan otras unidades por comentar, cosa que haremos en una segunda parte. No obstante, quienes gusten ampliar los datos aquí esbozados, pueden consultar "Los Ejércitos Griegos" de Peter Connolly. Y si alguien tiene ganas de complicarse un poco más, "La Anábasis de Alejandro", de Arriano, es un libro que siendo un clásico, se lee fácilmente y aclara muchos puntos sobre el tema.

En cine, tenemos "Alejandro Magno" (Robert Rossen, 1956) y la más reciente "Alexander" (Oliver Stone, 2004).


Las figuras son de la marca británica "Essex Miniatures", en 15mm.