Desde hace algo más de cuarenta años, vengo traspasando a figuras de plomo las influencias que libros, películas, ilustraciones e incluso "comics", han ido dejando en mí.

Las figuras que pinto, son en su mayor parte "miniaturas militares", ya que ha sido la Historia, especialmente la Antigua y Medieval, mi mayor fuente de "inspiración". Las escalas más frecuentes que utilizo, son las de 15, 25 y 28 mm. Son las mismas que utilizan los "wargamers", con los que coincido en la necesidad de representar grandes unidades en un mínimo espacio.

Los textos con que acompaño las miniaturas, en ningún caso pretenden ser exhaustivos, ni estudios sobre el período de que se trate. Sólo trato de comentar sucintamente, el ambiente (histórico o imaginario) en que se movieron las figuras representadas.

Animado por amigos y familiares, y especialmente por mi amiga Kirei (artífice además, del soporte técnico que podéis ver), me decido a mostrar públicamente parte de mi colección. Continuaré añadiendo entradas periódicamente.

Llevado de mi impenitente cinefilia, me permito en algún caso, recomendar títulos que pueden ampliar datos a los posibles interesados en los temas tratados.

Espero que os gusten "mis" figuras. Si se os ocurre hacer algún comentario, sugerencia o rectificación, no dudéis en contactarme.

1 G.M. - Alemania, 1914 - Infantería


Cuando el 28 de junio de 1914, Francisco Fernando de Austria, heredero al trono del Imperio Austro-Húngaro, fue asesinado en Sarajevo por un estudiante serbio, pocos pudieron suponer que el hecho sería el detonante de la guerra más mortífera que la Humanidad había visto hasta ese momento.

Austria, con el apoyo de Alemania decidió invadir Serbia, por considerar que el atentado había sido ejecutado con la aquiesciencia de su gobierno. Rusia y Francia apoyaron a Serbia, Alemania a su vez, declaró la guerra a aquellos y como primera medida, invadió Bélgica y atacó Francia, lo que provocó la entrada en el conflicto del Reino Unido como aliado de Francia que era. Acababa de comenzar la Primera Guerra Mundial, llamada por nuestros abuelos (o bisabuelos) la "Gran Guerra".


Posteriormente, se involucrarían Turquía y Bulgaria a favor de lo que empezó a llamarse "Imperios Centrales" (Alemania y Austria). Grecia, Italia y Rumanía lo harían a favor de la "Triple Entente" (Francia, Rusia y Reino Unido). Los Estados Unidos no intervinieron hasta más adelante, como veremos.

La guerra, que se pensaba duraría unas semanas, se estancó, convirtiéndose en una guerra de posiciones y extendiéndose a lo largo de cuatro largos años. Las trincheras, el barro y las alambradas fueron el escenario más común de este conflicto. Las nuevas armas contribuyeron a hacer inamovible el frente del Marne entre 1915 y 1916. De una parte, la evolución de armas como la ametralladora pesada, hacía imbatibles las posiciones. De otra, la artillería de tiro curvo (obuses, morteros), los tanques (o más correctamente, los "carros de combate"), y los gases asfixiantes sembraban diariamente la muerte en las trincheras.

La aviación militar experimentó un notable desarrollo, así como se generalizó la guerra submarina. La artillería y las armas portátiles aumentaron su alcance y cadencia de tiro. Se combatía en Europa, pero también en África y Asia, ya que todas las potencias tenían colonias que se vieron afectadas. Pero la parte más enconada de la guerra, fue la que se desarrolló en el norte de Francia. 


En 1917 se producen dos hechos que cambian significativamente el curso del conflicto. Por una parte, Rusia sufre el estallido de la Revolución Bolchevique y firma la paz con Alemania; por otra, los Estados Unidos de América entran ahora en liza, desnivelando la balanza en perjuicio de los Imperios Centrales. Se han dado varios motivos para justificar la intervención americana, el más recurrente es el que se refiere a la conmoción que despertó el hundimiento del transatlántico británico "Lusitania" por parte de un submarino alemán. En el buque torpedeado viajaban gran número de estadounidenses.

El Lusitania fue hundido el 7 de mayo de 1915, y la entrada oficial de los Estados Unidos en la guerra no se produjo hasta el 4 abril 1917. ¿Prácticamente dos años para reaccionar frente al hecho por parte de la nación que ya empezaba a convertirse en la más poderosa del planeta? Cuesta creerlo.

Hay sin embargo, otra explicación más prosaica (y más creíble): y es que EEUU había hecho préstamos a Inglaterra y Francia desde el inicio del conflicto por valor de muchos millones de dólares, esos préstamos difícilmente hubiesen sido devueltos si Alemania hubiese ganado (lo que parecía posible tras el abandono ruso). Los americanos tenían que hacer lo imposible para evitar la victoria germana. Y lo hicieron.


Contando con los casi dos millones de soldados estadounidenses que para 1918, habían llegado a Europa, así como con la ingente cantidad de material bélico y capital que vino con ellos en lo que se denominó "Fuerza Expedicionaria Americana", estaba claro que los Imperios Centrales estaban en total inferioridad.

Alemania intentó su última ofensiva reforzando el frente occidental con tropas traídas del antiguo frente ruso, pero le fue imposible mantener la acción ante la superioridad numérica del ejército franco-americano del General Folch.

Los Imperios Centrales, agotados, comenzaron a flaquear. La primera en pedir el armisticio fue Bulgaria, desbordada en los Balcanes. Después, Turquía, incapaz de frenar a los británicos que habían conquistado Jerusalén y Bagdad. Más tarde, los austriacos eran vencidos por los italianos en la región del Véneto.


Alemania se quedó sola frente a los aliados. El ejército desmoralizado, la banca arruinada, los ciudadanos sufriendo por el racionamiento, una revuelta obrera en Berlín... la conjunción de estos elementos terminó por decidir al Kaiser Guillermo II a pedir condiciones a los aliados para la capitulación. Y la primera condición (impuesta por el presidente estadounidense Wilson), fue precisamente la abdicación del Kaiser. La República formada tras ese hecho, firmó la capitulación el 11 de noviembre de 1918. 

La infantería alemana era la mejor preparada y armada de Europa al comenzar la Guerra. Su fusil, el Mauser 98 era muy superior al Lebel francés, su efectividad viene probada por su larga longevidad: llegó a utilizarse en la Segunda Guerra Mundial y años posteriores. El célebre casco "de pincho", heredero de los ejércitos prusianos, fue sustituido por el modelo M16 que se usaría aún durante todo el siguiente conflicto. En cuanto a la disciplina, era la heredada de la Prusia de Federico el Grande, que no es poco decir.

Se comenzó durante esta contienda a producir uniformes cuyo color "mimetizase" a los soldados con el terreno que les rodeaba. A cien metros de distancia, los infantes resultarían "invisibles" al enemigo (como podemos constatar gráficamente en la última foto). Se acabaron los húsares y dragones multicolores, los penachos, entorchados y charreteras despampanantes. La Guerra se iba haciendo más "gris", más torva, más cruel...


Las figuras, de "Great War Miniatures". 28 mm.