Desde hace algo más de cuarenta años, vengo traspasando a figuras de plomo las influencias que libros, películas, ilustraciones e incluso "comics", han ido dejando en mí.

Las figuras que pinto, son en su mayor parte "miniaturas militares", ya que ha sido la Historia, especialmente la Antigua y Medieval, mi mayor fuente de "inspiración". Las escalas más frecuentes que utilizo, son las de 15, 25 y 28 mm. Son las mismas que utilizan los "wargamers", con los que coincido en la necesidad de representar grandes unidades en un mínimo espacio.

Los textos con que acompaño las miniaturas, en ningún caso pretenden ser exhaustivos, ni estudios sobre el período de que se trate. Sólo trato de comentar sucintamente, el ambiente (histórico o imaginario) en que se movieron las figuras representadas.

Animado por amigos y familiares, y especialmente por mi amiga Kirei (artífice además, del soporte técnico que podéis ver), me decido a mostrar públicamente parte de mi colección. Continuaré añadiendo entradas periódicamente.

Llevado de mi impenitente cinefilia, me permito en algún caso, recomendar títulos que pueden ampliar datos a los posibles interesados en los temas tratados.

Espero que os gusten "mis" figuras. Si se os ocurre hacer algún comentario, sugerencia o rectificación, no dudéis en contactarme.

Polonia, siglo XVII - Húsares alados versus cosacos


El "Húsar Alado" polaco nace como una evolución del húsar húngaro (el original). Se trataba de lograr una conjunción entre la ligereza de la caballería ligera y el impacto de los lanceros montados.

Y se consiguió. Vaya si se consiguió. En el siglo XVII, los húsares alados fueron una fuerza de choque que venció a rusos, suecos, tártaros y cosacos. Constituían la élite del ejército polaco.


Protegidos por una cota de malla, solían adornarse con pieles de animales, osos, lobos y aún leopardos. Su arma principal era la lanza; portaban también un pesado sable y una pistola. Ocasionalmente, hacían uso de mazas.


Las alas solían estar fabricadas con plumas de águila, que se montaban sobre un armazón de madera. Sobre su origen se han mantenido infinidad de teorías; la que parece más creíble es la que refiere que se trataba de una defensa contra el lazo de los tártaros.


En la complicada política de la Europa Oriental del siglo XVII, en plena pugna entre la expansión de Polonia-Lituania, la de los principados rusos, la de Turquía y los "raids" de las bandas nómadas de tártaros, las tribus de cosacos luchaban hoy por unos, mañana por otros, celosas siempre de mantener su libertad frente a las potencias que les rodeaban.


Uno de los grupos cosacos más conocidos, fueron los de Ucrania, que se constituyeron en la "Hermandad de los Zaporavos" (existen varías grafías de este nombre), y han sido, sin duda, los que más repercusión histórica y literaria han tenido siempre.


En la batalla de Zhovti Vody, en 1648, la hermandad cosaca, enfrentó al ejército polaco para frenar su avance por Ucrania, consiguiendo una victoria total, debido en gran parte, a que durante las horas previas a la batalla llovió torrencialmente y los caballos de los "húsares alados" resbalaban continuamente en el fango que se había formado.

El enfrentamiento.

Existe una película muy poco conocida: "Con sangre y fuego" (Jerzy Hoffman, 1999), basada en la novela de Henrik Sienkiewicz (autor de "Quo Vadis", por cierto) donde se puede contemplar la carga de los "húsares alados" contra las líneas cosacas, perfectamente concebida, guionizada y fotografiada.



Los "húsares alados" son de "The Assault Group Miniatures"; los cosacos, de "Foundry". Ambos en 28mm.