Desde hace algo más de cuarenta años, vengo traspasando a figuras de plomo las influencias que libros, películas, ilustraciones e incluso "comics", han ido dejando en mí.

Las figuras que pinto, son en su mayor parte "miniaturas militares", ya que ha sido la Historia, especialmente la Antigua y Medieval, mi mayor fuente de "inspiración". Las escalas más frecuentes que utilizo, son las de 15, 25 y 28 mm. Son las mismas que utilizan los "wargamers", con los que coincido en la necesidad de representar grandes unidades en un mínimo espacio.

Los textos con que acompaño las miniaturas, en ningún caso pretenden ser exhaustivos, ni estudios sobre el período de que se trate. Sólo trato de comentar sucintamente, el ambiente (histórico o imaginario) en que se movieron las figuras representadas.

Animado por amigos y familiares, y especialmente por mi amiga Kirei (artífice además, del soporte técnico que podéis ver), me decido a mostrar públicamente parte de mi colección. Continuaré añadiendo entradas periódicamente.

Llevado de mi impenitente cinefilia, me permito en algún caso, recomendar títulos que pueden ampliar datos a los posibles interesados en los temas tratados.

Espero que os gusten "mis" figuras. Si se os ocurre hacer algún comentario, sugerencia o rectificación, no dudéis en contactarme.

Guerras Coloniales - Zulúes - Rorke's Drift


Entre los hechos que el ejército británico protagonizó durante la llamada época colonial o "victoriana" (por coincidir en su mayor parte con el mandato de la Reina Victoria I (1837-1901), destaca la defensa de Rorke's Drift.


El 22 de enero de 1879, una columna separada del cuerpo principal del ejército británico que operaba en la provincia de Natal (Sudáfrica), fue atacada por un ejército de 22.000 zulúes y prácticamente aniquilada en la que se conoce como batalla de Isandlwana. 2000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros fue el balance de los británicos en el enfrentamiento que significó su primera derrota en África.


Esa misma tarde, otro contingente zulú de unos 4.000 hombres (que no había estado en Isandlwana) alentado por la noticia de la victoria, se dirigió a la misión de Rorke's Drift con la intención de acabar con el pequeño destacamento allí destinado.


Ciento noventa y seis hombres formaban la guarnición; algunos de ellos, del Real Cuerpo de Ingenieros construían un puente sobre el río Buffalo, y fue el oficial que los mandaba, el teniente John R. Merriott Chard, quien se hizo cargo de organizar la resistencia.


Pese a la enorme desproporción de fuerzas, gracias a su armamento automático y a su disciplina, los británicos lograron rechazar el ataque. El fusil utilizado era el modelo Martini-Henry, provisto de bayoneta, y dotado de un nuevo sistema de retrocarga. Podía efectuar 12 disparos por minuto y su alcance efectivo era de unos 370 metros. 


Toda la tarde y la noche del día 22 y hasta bien entrada la madrugada, los zulúes, haciendo uso de un arrojo temerario, atacaron repetidamente las líneas inglesas dejando cientos de muertos sobre el campo.


Al amanecer del 23, los zulúes habían desaparecido. El teniente Chard envió patrullas de reconocimiento que contaron 370 muertos entre los atacantes. Los ingleses habían tenido 15 bajas y 8 heridos graves, pero prácticamente todos tenían heridas menores.


A las siete de la mañana apareció un nuevo grupo de zulúes, y los británicos, extenuados, volvieron a ocupar sus posiciones de defensa. Pero la extenuación existía en ambos bandos. Los zulúes, tras observar las posiciones inglesas, se retiraron sin atacar.


Poco más tarde, llegó a la misión una columna británica de refuerzo, y la calma se restableció en Rorke's Drift. Fue ésta la acción de guerra en la que el Imperio Británico concedió más "Cruces Victoria" a una misma unidad. En honor a la verdad, habría que decir que también entre los zulúes hubiesen estado bien merecidas.


El ejército zulú de la época era el que había formado a principios de siglo el rey Shaka, reforzado ahora por algunas antiguas armas de fuego que el rey actual (Cetshawayo), había adquirido a comerciantes europeos. Los escudos de piel de buey o búfalo ofrecían buena protección frente a armas blancas, pero evidentemente, eran inútiles ante una bala de plomo. Los guerreros manejaban sus azagayas de punta de metal con una habilidad mortal, acostumbrando clavarla en el vientre de sus enemigos.


El ejército estaba dividido en regimientos llamados "ibuthos", formados por unos 1.500 hombres, a su vez divididos en compañías de entre 50 y 70 efectivos. La palabra "impi" se refiere en zulú a cualquier grupo de hombres armados; por lo que tanto puede denominarse "impi" a un "ibutho" como a una compañía. Estos contingentes solían entrar en batalla al grito de "¡Usuthu!". Veinte mil hombres gritando al unísono tal cosa, debía resultar algo bastante intimidante...


Los "protagonistas" zulúes. (Figuras en proceso).

Su estrategia en campo abierto era conocida como "los cuernos del búfalo". Unos regimientos avanzaban en un bloque frontal (la cabeza), mientras a ambos lados (pero no a la vista), avanzaban otros regimientos (los cuernos). Cuando la "cabeza" fijaba a una formación enemiga, los "cuernos" giraban y atacaban por los flancos.

Pese a todo su valor y organización, la nación zulú no pudo detener la máquina de guerra británica.


Los "protagonistas" británicos. (Figuras en proceso)

La batalla de Isandhlwana está reflejada en la película "Amanecer Zulú" (Douglas Hickox, 1979), en cuanto a Rorke's Drift, es "Zulú" (1963) el film donde Cy Enfield, nos relata con todo esmero, los hechos allí ocurridos. Contando con un espléndido Stanley Baker en el papel del teniente Chard y con un no menos espléndido Michael Caine (en su primer papel protagonista) como el teniente Gonville Bromhead, segundo al mando en Rorke's Drift, logra un espectáculo digno de figurar en cualquier antología de "cine épico".


La pieza completa, "a vista de pájaro".

Pero a mi parecer, el encanto principal de "Zulú" es el exquisito respeto con que son tratadas ambas partes antagonistas. En cintas de este tipo de décadas anteriores, los colonizadores son mostrados como seres angélicamente buenos y los colonizados como monstruosamente perversos; en las posteriores, mediante un giro de tuerca forzado por la llamada "corrección política", los papeles se invierten. El tratamiento que aplica Cy Endfield (encausado en EEUU por el "Comité Especial de Actividades Antiestadounidenses"), podría estar en el punto justo.

La pieza completa con un elemento para su dimensionamiento.

La figura del rey Shaka, es analizada en la co-producción estadounidense-sudafricana para televisión, titulada "Shaka-Zulú", que fue dirigida por William C. Faure en 1986.



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Las figuras, de "Foundry Miniatures" (28mm).