Desde hace algo más de cuarenta años, vengo traspasando a figuras de plomo las influencias que libros, películas, ilustraciones e incluso "comics", han ido dejando en mí.

Las figuras que pinto, son en su mayor parte "miniaturas militares", ya que ha sido la Historia, especialmente la Antigua y Medieval, mi mayor fuente de "inspiración". Las escalas más frecuentes que utilizo, son las de 15, 25 y 28 mm. Son las mismas que utilizan los "wargamers", con los que coincido en la necesidad de representar grandes unidades en un mínimo espacio.

Los textos con que acompaño las miniaturas, en ningún caso pretenden ser exhaustivos, ni estudios sobre el período de que se trate. Sólo trato de comentar sucintamente, el ambiente (histórico o imaginario) en que se movieron las figuras representadas.

Animado por amigos y familiares, y especialmente por mi amiga Kirei (artífice además, del soporte técnico que podéis ver), me decido a mostrar públicamente parte de mi colección. Continuaré añadiendo entradas periódicamente.

Llevado de mi impenitente cinefilia, me permito en algún caso, recomendar títulos que pueden ampliar datos a los posibles interesados en los temas tratados.

Espero que os gusten "mis" figuras. Si se os ocurre hacer algún comentario, sugerencia o rectificación, no dudéis en contactarme.

Perseo (avance) - Mi sistema de trabajo


Me han comentado varios amigos/as bienintencionados/as, que dejo pasar demasiado tiempo entre una actualización y otra de esta página y que este hecho puede perjudicar la afluencia de visitas...

 Como se supone que si estos amigos han comentado la cuestión, habrá otros muchos que lo han pensado aunque no lo hayan dicho, me parece interesante dedicar una entrada a explicar mi forma de trabajar y los motivos por los que el "ritmo" que llevan mis publicaciones, no puede ser otro.

Eso sí, ya puestos, y para "ilustrar" de alguna manera el texto, os dejo un "avance gráfico" de lo que será una de mis próximas "escenas". Dentro de la serie "Mitos Griegos", habrá una entrada dedicada a "Perseo y Andrómeda". Perseo ya está terminado como podéis ver, a falta de algún pequeño retoque y de sus dos oportunas capas de barniz. Tras eso, abandonará el bote donde ha aguantado el proceso de pintura y pasará a la correspondiente peana en la que (por supuesto) le veremos junto a la princesa Andrómeda atadita a su roca, y al malvado dragón que surge del mar para zampársela. Ya detallaremos la historia para el que no la conozca...

En primer lugar, habría que considerar, que "esto" no es una página o "blog" para relatar experiencias o para pontificar sobre tal o cual cuestión; con todos mis respetos a quienes mantengan páginas de ese tipo, este espacio no tiene otro objeto que hacer público mi trabajo como pintor de miniaturas (aficionado), en la creencia, de que al igual que a mí me agrada ver piezas pintadas por otros "coleguitas", a algunos otros les gustará ver las mías. Y ocurre que esta disciplina (más que "hobby") de pintar miniaturas, es de las más laboriosas que conozco,  como detallaré.


De ninguna manera va a ser esta entrada un "tutorial"; me salto yo demasiadas "reglas" como para indicar ninguna a nadie. Es un mero repaso a las etapas por las que pasa una figura (o grupo de figuras) desde que es un montón de plomo (bueno, "plomo" era antes, ahora en su mayor parte, antimonio y estaño), hasta que se convierte en una pequeña "obra de arte"... dentro de lo que cabe...  :-)   


Los detalles de las etapas en cuestión, sólo podrán interesar a quienes estén empezando  en esta disciplina de "pintar soldaditos", el resto las conocerá mejor que yo, posiblemente. Remarcaré los puntos en los que mi sistema de pintura se aparta de los más usuales, así como el proceso posterior hasta que el trabajo en cuestión se traduce en una publicación aquí.

Resumiendo, las fases son:
1) Limado, enmasillado e imprimación de las figuras.
2) Pintura: a) Color base b) Luces y sombras c) Perfilado
3) Barnizado
4) Basado
5) Fotografías
6) Confección de textos

Como se puede suponer, el aspecto de mi mesa de trabajo durante el desarrollo de cada una de las "fases" no puede ser más dispar. Es decir, una cosa es tener la mesa llena de limas y masillas; más tarde, atestada de pinceles y tarritos de pintura, después con barnices... para terminar con la mesa convertida en un pequeño escenario cuando se trata de fotografiar, y abarrotada de notas, revistas y libros cuando estoy preparando textos. 

Por ese motivo, por no estar "cada dos por tres" guardando un material y sacando otro, con la consiguiente pérdida de tiempo, trabajo "en cadena". Es decir, no pinto una figura o grupo de ellas y desarrollo todas las etapas detalladas, sino que selecciono por ejemplo, un ejército (o dos) de 15mm, una figura grande de 54 ó 75mm, un grupito (o más) de 25 ó 28mm (que pueden ir en peanas individuales o formando una escena), para resumir: preparo entre cien y doscientas figuras de diferentes escalas, que me servirán para entre cuatro y seis "entradas" y primero las limo TODAS, después las pinto TODAS, más tarde las barnizo TODAS... y así sucesivamente.

Quiere esto decir, que mientras realizo el proceso completo con todas las figuras que pretendo publicar (entre cien y doscientas, como digo), han pasado varios meses, y eso considerando que (salvo excepciones) pinto diariamente entre tres y cuatro horas, por lo menos. Ese es el motivo por el que mis publicaciones no pueden tener una frecuencia mayor de la que tienen. Y habría que considerar también, que con este sistema, el número de figuras que consigo tener terminadas al cabo de (por ejemplo) un año, es muy superior, al que habría obtenido por el sistema tradicional. 


Ahora repasemos brevemente el desarrollo de las etapas mencionadas:

1) Limado, enmasillado e imprimación de las figuras
Cuando abrimos una bolsita de miniaturas o un "blister", lo primero que vemos con horror es que (en algunas marcas de fabricantes más que en otras) las "líneas" del molde se marcan demasiado en la figura y las "rebabas" de metal son abundantes. Peor es, que en otros casos (por un defecto contrario al de las "rebabas") alguna parte de la miniatura simplemente "falta". Por ejemplo, se me han dado casos en los que un escudo que debía ser redondo, aparece como una luna menguante, debido a que durante la fundición, el metal no ha llegado a ocupar la totalidad del molde.

Lo primero lo solucionamos con un buen surtido de limas de diferentes formas (todas pequeñas): redondas, planas, triangulares... con una cuchilla tipo "cutter" y con un juego de tenacillas. Lo segundo con masilla de modelar, una buena marca es "Tamiya Putty". Endurece rápido y admite pintar sobre ella sin que se aprecie el "empaste". Incluso mientras endurece, nos permite "modelarla"  para ajustarla a la forma que queremos.

Una "maldición" que pesa sobre este asunto de las "líneas de molde", es que en función de cómo tome la luz la figura cuando la estamos examinando para limarla (e incluso pintándola y barnizándola), siempre hay algunas que sólo las apreciamos cuando (una vez acabado el trabajo) cambiamos la luz para fotografiarla. Entonces sólo caben dos opciones, o vuelta a empezar... o fotografiar desde otro ángulo. Hay que fastidiarse con las maldiciones...

Cuando la figura ya está tan limpia como una estatua (en pequeño) de Donatello, hay que imprimarla. Quiere esto decir, darle una capa de color uniforme sobre la que la pintura posterior "agarre" mejor que sobre el metal desnudo. Yo siempre imprimo en negro mate (aunque hay quien prefiere el blanco) y con esmalte de Humbrol. La ventaja del negro, en mi opinión, es que da un acabado más creíble a los colores que lleve encima, y además, ahorra trabajo a la hora de pintar "recovecos" de la miniatura.

Evidentemente, antes de la imprimación, hemos debido pegar la figura a algún soporte para pintarla sin tocarla con los dedos y de paso para evitar "pringarnos" los mismos. Suelo usar para esto los propios botes de "Humbrol" vacíos (como puede apreciarse en las fotografías). Hagamos hincapié en que la figura, una vez limada, no debe ser tocada directamente nunca. Y ello porque por muy limpias que tengamos las manos, siempre podemos dejar sobre ella marcas de grasa que impedirán el debido agarre de la pintura posterior; y después de pintada, porque producirá brillos indeseados.
  

2) Pintura: a) Color base b) Luces y sombras c) Perfilado
Después de habernos documentado sobre los detalles de la vestimenta o el uniforme que pretendemos pintar, lo primero será aplicar los diferentes colores "base". Para esto, lo mejor que he podido encontrar, son los acrílicos de "Vallejo". Una pintura soluble en agua que tiene un poder de agarre muy considerable, una gama de colores muy extensa, y un acabado absolutamente mate.

Ahora habría que dar "luces" a lo pintado anteriormente. Es decir, repasar las partes más salientes de la figura con los mismos colores base aclarados. Esto es lo que da "vida" a la miniatura y aquí es donde discrepo de la mayor parte de pintores de miniaturas que conozco. La técnica más común, es aplicar las luces utilizando el mismo color base aclarado con blanco o amarillo, y con la misma pintura de  "Vallejo". Hay quien da hasta quince luces diferentes, una sobre otra. A mí (admirando mucho a los que lo hacen), esto me produce desazón. Yo aplico las luces con esmaltes de Humbrol, que admite, con el uso conjunto del humilde pero efectivo aguarrás, "difuminar" la luz hasta fundirla con el fondo. Y ello con un trabajo mínimo (tras alguna experiencia). Si pretendemos hacer lo mismo con agua en las pinturas acrílicas, lo que conseguiremos será un manchurrón del color en cuestión. Entonces, o volvemos a lo de las "quince luces", o dejamos la figura con "luces planas", con lo cual conseguiremos más un efecto de "mosaico" que de "miniatura". Prefiero con mucho, los esmaltes... pero "cada uno es cada uno".
   
Las sombras. Pocas veces aplico sombras en mis miniaturas. Si el fondo es suficientemente oscuro y si la gradación de las luces nos ha quedado apropiada, será innecesario. En otro caso, existen varias técnicas para "sombrear". Veamos las dos más usadas. Una: mezclar el color base con otro más oscuro (no siempre negro, pero detallar esto me llevaría demasiado lejos) y aplicarlo con un pincel fino en las partes más profundas de la figura. Dos: preparar una mezcla de un negro o marrón oscuro muy (pero muy) diluido (ya sea en agua los acrílicos o en aguarrás los esmaltes) y "bañar" toda la figura. Es lo que se llama "dar una tinta". 

Perfilado. Se trata de trazar una línea negra (o marrón oscuro) cuanto más fina mejor, entre las diferentes partes de la miniatura. En los quince milímetros, y si los colores son contrastados, puede ser innecesario. También si hemos dado un entintado para sombrear, se habrá creado automáticamente un perfilado, aunque siempre podemos repasarlo.


3) Barnizado
El barnizado tiene la función de proteger la figura frente a roces, pequeños golpes o manipulaciones excesivas. Debe ser "mate" siempre. Pero (y esto es otra de mis "desviaciones" sobre la ortodoxia), considerando que los barnices brillantes protegen más las figuras (según los profesionales de la industria), yo siempre aplico una capa de barniz brillante y una vez seco, otra de mate. Los metales los dejo sin barnizar. Eso sí, al pintar con metales, siempre los mezclo con negro (la plata) o con marrón oscuro (el oro) para evitar un brillo excesivo y poco creíble.

Hay un problema desde hace un par de años con los barnices "mate". Y es que hasta hace poco, uno de los escasos fabricantes (por no decir el único) que producía un "mate de verdad", era "Titán". Bien, pues últimamente producen un "mate" que no lo es. Y ello porque (dicen) el que fabrican ahora es "ecológico" (o sea, no perjudica el medio ambiente) y el otro (el de antes, el "mate de verdad") no lo era. (?)

Pues podían inventar otra cosa, porque si nos venden un barniz con el título de "mate" y resulta que no lo es, la operación es cualquier cosa menos seria... aparte de que nunca iba a ocurrírsenos ir a verter el bote de barniz a un río, ¿verdad?. El caso es que últimamente, si queréis un "mate-mate" tenéis que buscar entre barnices derivados de la cera-líquida... ¡¡¡que curiosamente los venden para abrillantar suelos de madera!!! Eso sí, para que brille hay que frotar después con un paño. Como nosotros no queremos que brille, sino todo lo contrario, simplemente lo aplicamos y no frotamos nada. Sobre este tema no recomiendo ninguna marca, porque aún estoy haciendo pruebas.


4) Basado
Como su nombre indica, esto trata de poner bases a las figuras. Yo uso tres tipos: de cartón, de madera o peanas comercializadas. 

La primera es la más fácil de obtener. Basta con comprar una cartulina "Ortiz"o similar. Para cortar las diferentes dimensiones (no es lo mismo una base para cuatro infantes que para tres jinetes o un cañón), tengo confeccionada una plantilla en "Word", la cual imprimo sobre papel adhesivo, que posteriormente pego sobre la cartulina. Después sólo hay que cortar siguiendo las líneas de la plantilla.

Las peanas de madera a medida, no hay más remedio que encargarlas en una carpintería.

Las peanas grandes para escenas, una vez decidido el tamaño y forma que queremos (cuadrada, oval o circular) es mejor adquirirlas en una tienda de "trabajos manuales" que acudir a una tienda de miniaturas. Y ello porque por la misma peana (exactamente la misma) te pueden cobrar más del doble en el segundo tipo de comercio. Qué cosas...!

Cuando ya tenemos las figuras pegadas a sus bases (Super Glue-3 no falla nunca), tenemos que recrear un "terreno" más o menos creíble. Lo más fácil es pintar la peana de verde (cuidadín con no pringar la figura), aplicar cola blanca y espolvorear césped sintético ("Streupulver", por ejemplo). Este sistema, aunque fácil y resultón, ha merecido la condena de algunos aficionados. Alguien me dijo un día que mis figuras parecían estar en un campo de fútbol. Yo le contesté (claro) que las suyas parecían estar sobre un estercolero. Y es que hay algunos que para "adornar" el terreno, ponen matojitos de un color, de otro, de otro más, piedrecitas, arenitas...  y puñetas sin cuento, con lo cual, a lo que más se parece el terreno al final es a eso: a un estercolero. Prefiero "el campo de fútbol".  :-)  Aunque siempre hay términos medios.

Uso otro sistema, más trabajoso, pero más vistoso también: se trata de aplicar masilla sobre la base, y texturizarla con un palillo. El "Aguaplast Fibra de Beissier" da muy buen resultado. Tras tener la masilla texturizada (cuanto más pegotes y aparentes imperfecciones tenga, mejor, más creíble quedará), no hay más que aplicar un color marrón más o menos oscuro (y un poco diluido) a toda la base (para esto es indiferente usar acrílicos o esmaltes), y después un "pincel seco" con un color arenoso, crema o similar (aquí, mejor un esmalte y un pincel plano). 

Para el que no conozca la técnica del "pincel seco": se trata de mojar el pincel en el color elegido y descargar la mayor parte de la pintura que haya cargado en un trapo o servilleta de papel, tras eso, pasarlo repetida y rápidamente sobre la superficie que queramos pintar. Con esto, las partes más sobresalientes del "terreno" aclararán, dejando en las partes más profundas, el color base sin tocar. El resultado es bastante bueno.    

Tras eso, sólo queda colocar aquí y allá algunos matojos de "vegetación". Y si queréis, también alguna piedrecilla... pero sin pasarse, porque ya digo que un terreno sobrecargado de elementos queda fatal. Aunque tal vez sean manías mías... :-)

En algún caso, he decorado un terreno espolvoreando tierra natural sobre la base previamente  pintada de marrón. También queda bien.


5) Fotografías
Sobre esto, puedo aconsejar más bien poco. La fotografía no es mi fuerte. Eso sí, la luz debe ser "blanca" y estar muy próxima al modelo. Por supuesto, con el selector de la cámara en "macro". Y que no os tiemble el pulso... (o usar un trípode). 

En cuanto al fondo, yo trato (generalmente) de que las fotos de mis figuras se asemejen a la escena de una película. Para eso, pongo como "escenario" tras las figuras unos cuantos fragmentos de musgo sintético, que visto de fondo, hace las veces de un sugerente bosque. Tras esto, una cartulina azul claro, sirve como cielo.

En otras ocasiones, un simple trozo de tela puede dar un buen "efecto escénico".

Para fotos que no pretendan ser "escénicas" (como las que acompañan esta entrada), basta una cartulina sujeta tras el modelo.

6) Confección de textos
Alguien me preguntó: "Pero los textos... ¿te los inventas o los copias? Bueno, vamos a ver: estamos hablando de temas históricos (o mitológicos) ¿Me voy a inventar yo una nueva biografía de Julio César, por ejemplo? Por supuesto, los datos están consultados y vueltos a consultar, para lo cual cuento sobre todo con información bibliográfica, aunque también pueda consultar información de la Red o de revistas especializadas; lo que no voy a hacer nunca es aquello de "copiar y pegar".

Es decir, la redacción del texto, la presentación de la historia de que se trate, es una redacción absolutamente propia, aún cuando los datos (obviamente) estén tomados de varias fuentes. Si en algún momento detallo una cita, una frase famosa, o hago mención a la opinión de un autor determinado sobre un asunto en particular, siempre voy a indicar su nombre.

Después de todo lo detallado, sólo queda venir al "ordenata" y al "Blogger" maravilloso... y dejaros aquí mis "monos" y mis historias. Por si os sirven de algo... :-)

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Vaya, pues al final me he enrollado más de la cuenta... pero bueno, ahora ya sabéis el motivo por el que mi ritmo de publicación es el que es, y no otro.  

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La figura, de Reaper Miniatures, 28mm. Nombre original: "Perseus, Greek Hero".