Desde hace algo más de cuarenta años, vengo traspasando a figuras de plomo las influencias que libros, películas, ilustraciones e incluso "comics", han ido dejando en mí.

Las figuras que pinto, son en su mayor parte "miniaturas militares", ya que ha sido la Historia, especialmente la Antigua y Medieval, mi mayor fuente de "inspiración". Las escalas más frecuentes que utilizo, son las de 15, 25 y 28 mm. Son las mismas que utilizan los "wargamers", con los que coincido en la necesidad de representar grandes unidades en un mínimo espacio.

Los textos con que acompaño las miniaturas, en ningún caso pretenden ser exhaustivos, ni estudios sobre el período de que se trate. Sólo trato de comentar sucintamente, el ambiente (histórico o imaginario) en que se movieron las figuras representadas.

Animado por amigos y familiares, y especialmente por mi amiga Kirei (artífice además, del soporte técnico que podéis ver), me decido a mostrar públicamente parte de mi colección. Continuaré añadiendo entradas periódicamente.

Llevado de mi impenitente cinefilia, me permito en algún caso, recomendar títulos que pueden ampliar datos a los posibles interesados en los temas tratados.

Espero que os gusten "mis" figuras. Si se os ocurre hacer algún comentario, sugerencia o rectificación, no dudéis en contactarme.

Mitos Griegos - Perseo y Andrómeda

Perseo y el Dragón, centro de la acción.

Bien, pues aquí estamos de nuevo. Desde la penúltima publicación, exactamente ciento cuarenta y ocho figuras pintadas, con las que realizaré seis entradas; siendo la primera ésta dedicada a Perseo y Andrómeda, que publico hoy (21-06-2013, solsticio de verano, por cierto). En días próximos publicaré otras cinco, a medida que vaya ultimando los "posts".  

A lo que vamos: entre mis múltiples (y tal vez demasiados) intereses, está el de la Historia de la Pintura. Dentro de ésta, uno de los temas que más me ha llamado la atención desde siempre (por su relación directa con otro de mis intereses: la Mitología Griega), ha sido el de "Perseo y Andrómeda", asunto del que existen versiones de todas las épocas y todos los estilos. Las interpretaciones de Giorgio Vasari, Van Thulden, Rubens y Moreau son mis favoritas, aunque hay muchas más... El caso es que hacía mucho tiempo que deseaba realizar mi interpretación en plomo de tan famosa escena, pero me ha llevado años, encontrar figuras apropiadas para representarla. 

Andrómeda, Perseo y el Dragón.

La de Perseo, curiosamente, la encontré muy pronto. Estaba resignado a tener que transformar alguna figura de un guerrero griego o micénico apropiado, pero afortunadamente encontré la figura que podéis ver, que representa al propio Perseo, y además con la cabeza de la Gorgona en una mano, y una espada  en la otra. ¿qué más podía pedir? 

El dragón fue más complicado. El caso era que pretendía colocarle (como veis) surgiendo del mar, por lo que no me interesaba una figura completa, ya que tendría que serrar o cortar alegremente la mayor parte de la pieza. Además, tenía que ser una figura grande, para que la sola cabeza del bicho emergiendo sobre la superficie acuática, "impactase" lo suyo. Existen  marcas de miniaturas que fabrican cabezas "sueltas" de dragones, pero no encontré ninguna. Tras mucho buscar encontré un dragón "por piezas", con lo cual, no había que cortar nada, sino simplemente deshechar las partes que no me interesasen. Tuve además la suerte de que la garra izquierda del monstruo, me venía de perilla para aumentar su aspecto amenazador .

Giro a la izquierda.

Pero lo que fue una cosa de locos, fue encontrar una figura femenina  apropiada para representar a Andrómeda. Debía tener una postura que me permitiese situarla encadenada a la roca. Por supuesto, hay varios fabricantes que editan figuras de mujeres, pero en la escala de 28mm, las que pude ver, o estaban  en una pose que hacía imposible mi pretensión o aparecían "demasiado vestidas". ¿Quién ha visto una Andrómeda disparando una ametralladora o luciendo unos pantalones vaqueros??? (Bueno, la veremos próximamente, si los fabricantes de miniaturas siguen alentando la producción de figuras "pseudo-fantástico-mamarrachas" en detrimento de serias producciones históricas o mitológicas... Pero eso es otro asunto.).

Otro giro a la izquierda, con aumento de imagen.

Al final, en una de mis tiendas favoritas de "minis", alguien (que sabía de mis pesquisas) me dijo: ¿te podría valer esto?. Y "esto" era la figura de un "súcubo", ya sabéis, un demonio en forma de mujer. El caso es que venía con unas alas tipo murciélago que no me valían para nada, pero el resto era ideal, ¡incluso venía con cadenas! ¿El problema? pues que lucía una especie de "bikini" que tuve que limar durante horas para que "mi" heroína quedase con el "desnudo heroico" apropiado. La posición de sus pies indica que está empezando a levantar el vuelo, pero también podría interpretarse como que está debatiéndose, intentando zafarse de sus cadenas.

Nuevo giro, con vista desde el lado del Dragón, y detalle de Perseo y Andrómeda.

Por cierto, una de las cadenas está rota... ¡claro! Perseo la acaba de cortar con su espada "super-maravillosa" regalo de los dioses, y antes de que haya tenido tiempo de cortar la otra, ha llegado el maléfico monstruo... 

La posición extendida de la pierna y el pie izquierdo, puede hacer pensar que Andrómeda es "más alta" que Perseo. Es un efecto producido por la extensión forzada de dicho miembro y por la claridad de la figura femenina.

El caso es que tras las referidas peripecias, sólo quedaba ponerse a pintar y "fabricar" una siniestra roca y un mar proceloso. Ambos elementos están realizados con diferentes tipos de masillas.  Y el resultado, bueno o malo, ahí está.

Ahora repasemos someramente el mito. Existen infinitas versiones, así que escojo en cada momento de la historia la variación que me parezca más atractiva, y espero que quede coherente. Vaya por delante que resumo bastante la cuestión y suprimo detalles menores.

Parte contraria a la vista principal.

Perseo, hijo del dios Zeus y de la humana Dánae, había nacido en Argos, pero por curiosas peripecias del destino, vivía con su madre en la isla de Sérifos, en casa del pastor Dictis. Siendo ya Perseo un fuerte mozo, el rey de la isla, Polidectes, se encaprichó de Dánae y la reclamó en matrimonio. Pero ella no estaba dispuesta a tal pretensión y le dio calabazas. Perseo apoyó a su madre y ello le enemistó con el rey.

Con la secreta intención de que pereciese en la misión, y tener "campo libre" con Dánae, Polidectes ordenó al héroe que buscase a la Gorgona Medusa y le trajese su cabeza. Había tres gorgonas: Esteno, Euríale y Medusa, pero las dos primeras eran inmortales. Era Medusa un espantoso monstruo femenino cuya cabeza tenía serpientes en lugar de cabellos, sus dientes eran de jabalí y lo peor; su mirada podía convertir en piedra a cualquiera que la mirase directamente a los ojos.

Detalle de la foto anterior.

Perseo, como hijo de Zeus que era, pidió auxilio a los dioses, y enseguida Atenea, Hermes y Hades le prestaron su ayuda. Atenea le aconsejó que, puesto que nadie conocía el sitio  exacto donde habitaban las Gorgonas, viajase en primer lugar a la región del Atlas, en el norte de África, donde vivían las Grayas, hermanas de las Gorgonas y únicas en conocer el camino que conducía a las mansiones de Medusa. También le ofreció asistirle durante la aventura.

Por su parte, Hermes le regaló un escudo y una divina espada (de diamante, dicen algunos autores), así como unas sandalias voladoras; Hades le proporcionó un casco que hacía invisible a su portador.

Una vista trasera donde podemos apreciar "la roca".

De tal guisa pertrechado, Perseo llegó a donde vivían las Grayas, que tenían un solo diente y un solo ojo para las tres, el uso de los cuales se iban alternando; les robó ambos elementos y les comunicó que sólo se los devolvería si le acompañaban al lugar donde habitaban las gorgonas.

Así, pudo llegar a las ruinas de un antiguo templo, donde existía una caverna dentro de la cual vivían las horribles mujeres. Tuvo la suerte de encontrarlas durmiendo, así que lo tuvo fácil: protegido por el casco que le hacía invisible, y su brazo guiado por Atenea, cortó de un tajo la cabeza de Medusa, y antes de que sus hermanas pudieran pensar siquiera en perseguirle, ya estaba volando por los aires camino de Sérifos.

Esta vista trasera "dice poco", la verdad; pero para que no se diga que "hurto" ningún ángulo...

Cuando sobrevolaba la costa, observó a una hermosa joven encadenada a una roca junto al mar, mientras cerca de ella un grupo de personas lloraban desconsoladas. Intrigado, bajó a preguntar cual era el problema. Le explicaron entonces, que Casiopea, la madre de la doncella, había presumido de ser más bella que las Nereidas, divinidades marinas, y que Poseidón, enojado por tal sacrilegio, había ordenado que la hija de Casiopea, Andrómeda, fuese entregada en sacrificio a un monstruo marino, horrible dragón llamado Ceto que él haría salir del mar para vengar la afrenta. La negativa a tal petición, conllevaría la destrucción de la ciudad por parte del dios.


Detalle de las figuras de Perseo y el Dragón.

Ofreció entonces Perseo a los atribulados padres, salvar a Andrómeda de tan funesto destino, a cambio de que le fuese entregada en matrimonio. Aunque a regañadientes, los padres aceptaron. Perseo entonces se puso al pie de la roca y comenzó a cortar las cadenas que retenían a la joven. En eso estaba, cuando el mar se agitó como en medio de una tormenta y de las aguas surgió el horrísono dragón que se dirigió raudo hacia ellos dispuesto a matar y devorar. El héroe sólo tuvo que sacar de su zurrón la cabeza de Medusa y enfrentarla a la faz del monstruo, que automáticamente quedó petrificado cual bonita estatua manierista.


Triple detalle de Andrómeda.

Al regresar a Sérifos, acompañado de su flamante esposa, encontró a su madre refugiada en un templo, en compañía de Dictis, y asediada por el rey Polidectes que pretendía hacerla suya  por la fuerza, asistido por sus hombres. Perseo recurrió nuevamente a la cabeza de Medusa, cuya visión convirtió en piedra a Polidectes y a todos sus amigos.

Vista de la pieza completa. Con elemento para dimensionar.

Tras estos sucesos, Perseo, convertido en árbitro de la situación, ofreció el trono de Sérifos al pastor Dictis, en agradecimiento por el apoyo a su madre durante todos los años pasados, y devolvió sus regalos a Hermes y Hades. En cuanto a la cabeza de Medusa, la ofrendó a Atenea, que la colocó sobre su égida, ya para siempre.

Perseo, posteriormente, reinaría largos años en la ciudad de Tirinto, y de él arranca la dinastía de los Perseidas, cuyo máximo representante sería Herakles (el Hércules romano).

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La mejor película que se ha filmado sobre este mito, fue la que dirigió Desmond Davis en 1981, "Furia de Titanes", con unos maravillosos efectos especiales a cargo del genial Ray Harryhausen.

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Las figuras, de "Reaper Miniatures", 28mm.