Desde hace algo más de cuarenta años, vengo traspasando a figuras de plomo las influencias que libros, películas, ilustraciones e incluso "comics", han ido dejando en mí.

Las figuras que pinto, son en su mayor parte "miniaturas militares", ya que ha sido la Historia, especialmente la Antigua y Medieval, mi mayor fuente de "inspiración". Las escalas más frecuentes que utilizo, son las de 15, 25 y 28 mm. Son las mismas que utilizan los "wargamers", con los que coincido en la necesidad de representar grandes unidades en un mínimo espacio.

Los textos con que acompaño las miniaturas, en ningún caso pretenden ser exhaustivos, ni estudios sobre el período de que se trate. Sólo trato de comentar sucintamente, el ambiente (histórico o imaginario) en que se movieron las figuras representadas.

Animado por amigos y familiares, y especialmente por mi amiga Kirei (artífice además, del soporte técnico que podéis ver), me decido a mostrar públicamente parte de mi colección. Continuaré añadiendo entradas periódicamente.

Llevado de mi impenitente cinefilia, me permito en algún caso, recomendar títulos que pueden ampliar datos a los posibles interesados en los temas tratados.

Espero que os gusten "mis" figuras. Si se os ocurre hacer algún comentario, sugerencia o rectificación, no dudéis en contactarme.

Aventuras en África - Congo - Las Minas del Rey Salomón

El Rey de la Selva; por partida doble.

Con esta entrada dedicada a las "Aventuras en África", abandono el sistema de  publicación "por tandas", que he mantenido desde que hace siete años inauguré el blog. Publicaré desde ahora y en lo sucesivo, un post cada vez que tenga terminado un ejército o grupo de figuras.

Las publicaciones tendrán por tanto más asiduidad que hasta ahora, que era común que pasaran seis meses sin ninguna novedad en el blog. Aunque ciertamente, la carencia de nuevas publicaciones durante tanto tiempo, la compensaba con el hecho de que una vez comenzaba "la tanda", iban seguidos entre cuatro y seis posts. 


Pero por una parte, mi sistema de trabajo ha cambiado; por otra, mi participación en FaceBook, YouTube y el foro de La Armada, me estimula a publicar figuras con más frecuencia; y por otra, sigo los consejos de compañeros y amigos más "puestos" que yo en estas lides "interneteras", que me recomiendan no dejar pasar tanto tiempo entre publicación y publicación, porque (dicen) ello disminuye el número de visitas. Bueno, veremos si es verdad. Si no me convence el cambio, siempre podré volver al sistema de "tandas". ;)


Vale, pues ahora sí; ahora hablemos de África y sus relaciones con la Literatura, el Cine y otras actividades: En el mundillo de los juegos de simulación con figuras apareció en 2015, "Congo", presentado por Studio Tomahawk; los mismos que crearon "Saga", juego de escaramuzas en la temprana Edad Media (o Edad Oscura) desarrollado con miniaturas de 28mm.

El jefe de la expedición; podría ser un alter-ego de Allan Quatermain.

"Congo" (el juego) no toma su nombre de las dos repúblicas africanas actuales, sino del río Congo (anteriormente conocido como Zaire), que nace en el lago Bangweulu en la Zambia moderna, y tras recorrer 4.700 kilómetros, y servir de frontera durante un tramo, entre la República del Congo y la República Democrática del Congo (sic), desemboca en el Atlántico, junto a la ciudad de Banane en la citada República Democrática del Congo. Su longitud le hace el segundo río más largo de África, después del Nilo.

Este buen hombre tiene pinta de ser el "paganini" del safari.  

Y es en esos 4.700 kilómetros de recorrido donde se desarrolla "Congo": selvas, pantanos, cataratas, rápidos... animales salvajes de todo tipo y condición, tribus de indígenas caníbales y agresivas... un escenario magnífico para aventuras de exploración. 


Además, el juego se ambienta a finales del siglo XIX (en torno a las décadas de 1860-90), cuando África era un continente prácticamente desconocido, que atraía con su misterio y salvaje belleza tanto a exploradores, zoólogos y geógrafos, como a desalmados cazadores, traficantes de esclavos o militares colonialistas.

Uno de los guías-askaris de la expedición. 

Fueron los días de David Livingstone y Henry Morton Stanley; de Richard Francis Burton y John Hanning Speke... cuyas aventuras y descubrimientos se pueden emular con "Congo".


Pero para mí, que básicamente soy un pintor de miniaturas, el mayor encanto del juego residía en las figuras con las que se desarrollaba. Y no tardé en descubrir que una de mis marcas favoritas de miniaturas, Foundry, lanzaba toda una serie dedicada a "Congo".

El encuentro; desde tres ángulos.

Exploradores, askaris, indígenas de varias tribus, soldados, animales salvajes, esclavistas de Zanzíbar... En principio, pedí y he pintado una de las cajas de figuras, concretamente la titulada "The White Men Expedition - Reinforcements"; y también unas cuantas bestezuelas que se comercializan por separado.


La caja en cuestión contiene 22 miniaturas, y aunque titulada (como queda dicho) "The White Men Expedition", aparte de "hombres blancos", trae 6 askaris y 9 indígenas salvajes (seis arqueros y tres lanceros; éstos últimos de diferente tribu, al parecer). He apartado algunas figuras para un proyecto futuro, y el resto forma la presente entrada.


Sobre el tema de Foundry, comentaré que su servicio es muy rápido y serio. En esta ocasión, tuvieron un pequeño fallo: una de las figuras venía duplicada y en compensación faltaba otra. Les escribí, ofreciéndome a devolverles la duplicada y solicitando que me enviasen la que faltaba. Obviaron la duplicidad y me enviaron en quince días la otra. Es de agradecer y digno de señalar.


Volviendo a África: a medida que nombres tan ignotos y sugerentes  como Kilimanjaro, Montañas de la Luna, Serengeti, Ngorongoro, Tanganika, Mombasa... iban llegando a Occidente de la mano (o de la boca) de viajeros y exploradores, se fue despertando un amplio interés y entusiasmo (tanto en Europa como en los Estados Unidos), por el continente africano en general y por África Ecuatorial en particular.

 Un descendiente de los dinosaurios.

Artículos en periódicos y revistas especializadas, conferencias, entrevistas con los arriesgados viajeros y otros eventos, fueron alimentando la atracción de la opinión pública occidental por los misterios del "continente oscuro" y pronto proliferaron ensayos, relatos y novelas sobre él.

Y otro; más malo, parece. 

Y en 1885 aparecía la obra que está considerada como la primera novela de aventuras ambientada en África (y seguramente la mejor): "Las Minas del Rey Salomón", del británico Henry Ridder Haggard (1856-1925). Haggard había realizado anteriormente varios itinerarios por África y las descripciones de ambientes y gentes que detalla en su obra dejan entrever sus propias experiencias. En su obra mezcla con su conocimiento real de África, elementos fantásticos y teorías sobre civilizaciones desaparecidas.


El protagonista de "Las Minas del Rey Salomón" (y de otras obras posteriores de Haggard) es Allan Quatermain, famoso guía y cazador que habitualmente reside en África, donde es muy respetado por los nativos. A instancias de Henry Curtis, que pretende encontrar a su hermano George, perdido en una expedición anterior, Quatermain lidera un viaje al África profunda. 

Tomando el sol.

A la expedición se unen el marino retirado John Good, y un extraño nativo llamado Umbopa. Tras múltiples peripecias y aventuras, los viajeros llegan al territorio donde se tuvo por última vez noticias de George Curtis. Ese territorio resulta ser la tierra  natal de Umbopa y nos enteramos entonces de que él es el verdadero rey del país, donde reina ahora Twala, que usurpó el trono matando al anterior rey, padre de Umbopa.


Se declara entonces una guerra civil entre los partidarios de Umbopa y los de Twala. Y la guerra acaba, como no podía ser de otra manera, con la victoria de Umbopa y los suyos. Pero no es eso todo: George Curtis había llegado hasta allí buscando las legendarias Minas del Rey Salomón y sus cantidades ingentes de diamantes, pero (circunstancias del destino) son Allan  Quatermain, Henry Curtis y John Good quienes encuentran  las Minas y se hacen ricos para siempre. Posteriormente, encontrarán también al perdido George Curtis y colorín colorado. "Las Minas del Rey Salomón" tuvo un éxito fulminante tras su publicación y todavía hoy está entre los relatos de aventuras más vendidos. 


Haggard también es autor de la serie "Ella" (originalmente, "She"), sobre la reina Ayesha (la que debe ser obedecida). Pero este personaje, aunque tiene mucho que ver con África, está más cercano a la Fantasía que a la Aventura. Se trata de una reina inmortal, que después de haber sido sacerdotisa de Isis en los días del antiguo Egipto, impera todavía en el siglo XIX sobre un reino perdido en las entrañas de África, más allá de las Montañas de la Luna. Si mentamos a "Ella" aquí, es porque en uno de los títulos que la tienen como protagonista, Haggard hace figurar también a Allan Quatermain. Nos referimos a "Allan y Ella", de 1921.


Otro título importante en la literatura sobre África, es "El Corazón de las Tinieblas", publicado en 1899 por el polaco nacionalizado británico Joseph Conrad (1857-1924). Conrad había vivido seis meses en el llamado entonces Congo Belga, y había sido testigo de los abusos del colonialismo. Al margen del interés de la trama (que no vamos a detallar), en su obra critica duramente el comportamiento de los europeos en África. En esa trama basó Francis Ford Coppola su película "Apocalypse Now", si bien, cambió el escenario africano y la época victoriana por las selvas del Vietnam y los años sesenta.


Y ya entrando en el siglo XX, pero todavía dentro de la atracción occidental por los misterios africanos, el estadounidense Edgar Rice Burroughs (1875-1950) comenzaba en 1912 a publicar en la revista "All Story Magazine", sus relatos sobre "Tarzán de los Monos". El personaje pasaría al Cómic en 1929 dibujado en principio por Hal Foster (el creador de El Príncipe Valiente). Otro héroe "de la selva" en cómic, fue "Jungle Jim", que comenzaba su andadura en 1933, creado por Don Moore y dibujado por Alex Raymond.


Echemos ahora un vistazo a la visión que sobre África nos ha dado el Cine. Es curioso que viendo las listas de películas que circulan por la Red sobre el tema, encontremos multitud de títulos que "de África" sólo tienen el fondo, el escenario. Me explico: ciertamente hay muchas (y buenas) películas bélicas desarrolladas en territorios africanos, desde Tobruk o El Alamein a El Sahara o Marruecos... pero que se desarrollen en África, no las convierte en "películas sobre África". En mi opinión, obviamente.


Lo mismo ocurre con películas de espionaje, de acción, de fantasía, románticas o históricas. Me parece una aberración, por ejemplo, que la "Cleopatra" de Mankiewicz aparezca en una de esas listas de "películas sobre África". Cleopatra nos habla sobre la absorción de Egipto por Roma en los días de Julio César y Marco Antonio, no sobre África. Y tampoco me parecen películas "sobre África", aquellas cuya trama principal es una historia de amor, por mucho que la acción se desarrolle en territorio africano. 


Por tanto, vamos a comentar aquí y ahora, una docena de títulos cuyo fondo, forma y propósito sea destacar los misterios del continente, sus descubridores, sus gentes, su flora y su fauna, películas en las que África sea protagonista, no "figurante". Y en la medida de lo posible, circunscribiéndonos a la época victoriana; la época de "Congo". 


Obviamente, algunos (o muchos) de estos doce films tendrán un componente romántico, de intriga, político o fantástico. Es inevitable; si la película sólo nos hablase de animales, tribus, selvas y desiertos, estaríamos ante un documental, no ante una película. Pero lo que es indudable es que en estos doce títulos, África aparece como parte principal de la trama.

Arqueros de una tribu del interior. 

Tampoco pretendo que los títulos que he elegido sean "los mejores" de su género. Estoy cansado de encontrar por ahí listas de "los mejores" libros, discos, canciones, películas o lo que sea. Esto de "los mejores" siempre será algo personal y subjetivo; porque es innegable que lo que para uno es maravilloso, para otro será bazofia. Sería deseable que listas de ese estilo se presentasen como "mis mejores nosequé" o "mis no-sé-cuantos favoritos". Sería algo... no sé, ¿más adulto?


Así que los doce títulos que recomiendo a continuación, no son "los-mejores-nada". Son títulos que reuniendo las condiciones que he detallado antes, me han interesado y/o entretenido en algún momento, por lo que creo que pueden interesar y entretener igualmente a cualquier amante de las aventuras africanas cinematográficas. Y dicho esto, y por orden cronológico, empezamos:


1931 - Trader Horn (ByN)
Dirigida por W.S. Van Dyke
Protagonizada por Harry Carey, Edwina Booth y Duncan Renaldo

Argumento: Basado en la autobiografía del explorador y aventurero Aloysius Horn, conocido como Trader Horn. En la década de 1870, dos exploradores buscan en la selva a la hija de un misionero, que desapareció años atrás. La encuentran viviendo con una tribu del interior, que la adora como a una "diosa blanca".

Comentario: Primera película no documental rodada en África; influyó en muchos de los títulos posteriores sobre el tema. Estuvo nominada al Oscar.


1939 - El explorador perdido (ByN)
Título original: Stanley and Livingstone
Dirigida por Henry King y Otto Brower
Protagonizada por Spencer Tracy, Cedric Hardwicke y Walter Brennan

Argumento: Hechos históricos. 1871. Vemos las peripecias del periodista Henry Morton Stanley (Spencer Tracy) para encontrar al misionero y explorador David Livingstone (Cedric Hardwicke), al que se suponía perdido. El encuentro se produjo junto al lago Tanganica.

Comentario: Los hechos de Stanley y Livingstone puede que no sean muy conocidos, pero seguro que todos hemos oído alguna vez la frase: "El Doctor Livingstone... supongo"; aquí la oiremos de nuevo en su contexto original. Muy buena interpretación de Tracy y Hardwicke, a los que no les va a la zaga ese gran actor secundario que fue Walter Brennan, el eterno "compañero del héroe" (cinematográficamente hablando). 


1947 - Pasión en la selva (ByN)
Título original: Macomber Affair
Dirigida por Zoltan Korda
Protagonizada por Gregory Peck, Joan Bennett y Robert Preston

Argumento: Años cincuenta; Nairobi. Sobre novela de Ernest Hemingway, se nos presenta un triángulo amoroso entre el jefe de un safari (Gregory Peck), la esposa de su cliente (Joan Bennett, ejerciendo, como casi siempre, de "femme fatale") y el propio cliente (Robert Preston). La persecución de un búfalo herido dará lugar a un accidente mortal... ¿o sería un asesinato?

Comentario: En esta película, Zoltan Korda (director especializado en films de aventuras), siguiendo fielmente el texto de Hemingway, nos presenta un estudio sobre las pasiones más primitivas de la humanidad: el miedo, el amor (o más bien, la atracción sexual) y el odio. Y de cómo África amplifica esas pasiones. Hemingway amaba África; lo triste es que ese amor lo exteriorizase asando a tiros leones, búfalos y lo que se terciase. Eran otros tiempos, y faltaban años para que el safari fotográfico se impusiera al safari sangriento.  


1950 - Las Minas del Rey Salomón (Color)
Título original: King Solomon's Mines
Dirigida por Andrew Marton y Compton Bennett
Protagonizada por Stewart Granger y Deborah Kerr

"Las Minas del Rey Salomón" es mi película favorita de todas las que tengo vistas sobre "aventuras africanas" (que son muchas). Y abundando en lo dicho antes: no digo que ésta sea la mejor cinta sobre el tema (lo que sería arriesgado y muy discutible); digo que es "mi favorita", lo cual, evidentemente, es indiscutible. Así que en este caso voy a hacer un comentario extenso, con la aviesa intención de contagiar mi entusiasmo.  ;)

Primer plano de Don Rino, todo circunspecto, él. 

En mi devoción por este título, no estoy solo, al parecer. Las Minas del Rey Salomón es (según mis datos) la novela de temática africana que más veces ha sido llevada al cine. Dejando al margen la versión que nos ocupa, existen otras cuatro: de 1920, 1937, 1985 y 2004. Pero es la adaptación que Compton y Marton hicieron en 1950 la que sigue comercializándose esporádicamente y la que se televisa con frecuencia.

Argumento: Sobre la trama de "Las Minas del Rey Salomón" ya está todo dicho más arriba, cuando hemos comentado la trama de la novela de Henry Ridder Haggard que le sirve de base. Digamos ahora que la diferencia más significativa entre el guión de la película y la novela original, es la inclusión del personaje femenino interpretado por Deborah Kerr. 


Es una constante en las películas de aventuras (sobre África o sobre cualquier otro tema) basadas en clásicos de la literatura, la inclusión de un personaje femenino  inexistente en las obras originales. Como ejemplo, podemos citar "Viaje al Centro de la Tierra" y "La Isla Misteriosa", de Julio Verne; o "El Mundo Perdido", de Arthur Conan Doyle, pero hay otros muchos casos. Se supone que productores y  directores consideraban que con tal modificación ampliarían su audiencia entre el público femenino.

No voy a apoyar el hecho de que una obra literaria sea modificada sustancialmente en su paso al cine. Pero considerando que en la vida real, hubo muchas mujeres que destacaron en la exploración de África (entre ellas algunas españolas, por cierto), vamos a convenir  que la variación adoptada en el guión de Helen Deutsch no es descabellada, ni hubiese molestado demasiado al propio Ridder Hagard, si la hubiese visto.


Sin embargo, con inclusión de personaje femenino y todo, esta versión de "Las Minas del Rey Salomón" de 1950, alcanza una calidad en la narración visual y un interés argumental, equiparables a la novela en que se basa. Algo que pocas veces ocurre al comparar una obra literaria con su reflejo cinematográfico. 

Y es que en la película de Compton y Marton, el sentido de la aventura y el misterio, mezclado con  la atracción por África y sus gentes, se aúnan con una alta calidad interpretativa, una fotografía gloriosa, una dirección potente y un amplio presupuesto.


La elección de Stewart Granger para encarnar a Allan Quatermain fue un acierto de los productores. Granger, después de este título, sería uno de los actores que mejor encajaría en el rol de héroe aventurero. Títulos como "Scaramouche" y "El Prisionero de Zenda" (ambas de 1952) o "Todos los hermanos fueron valientes" (1953), avalan su buen hacer en este campo.

El Allan Quatermain de Granger, no es un cazador del tipo "mata-mata", que va por África destripando todo tipo de animales salvajes como si no hubiese un mañana. No. Es un hombre enamorado de África, que se gana la vida como guía y organizador de safaris para que sean sus clientes quienes vayan por selvas y sabanas tiroteando cualquier cosa que se mueva. En un momento de la película, Quatermain declara que a veces, prefiere los animales a las personas.

Otra tribu, más salvaje que la anterior. 

En cuanto a Deborah Kerr, está soberbia en el papel (creado para la película, como hemos dicho) de la Señora Curtis, dispuesta a arriesgar todo tipo de peligros por encontrar a su esposo desaparecido. En años posteriores, Deborah desarrollaría sus grandes papeles, como "Quo Vadis" (1951), De aquí a la Eternidad (1953) o "El Rey y yo" (1956). 

La fotografía de Robert Surtees es una completa gozada; animales salvajes, paisajes y personajes son retratados con un apabullante sentido de la plástica. Otros títulos que muestran su habilidad con la cámara: "Ben-Hur" (1959), "Cimarrón" (1960) o "Rebelión a bordo" (1962). 

Compton Bennet y Andrew Marton, los co-directores de la película, tienen en su filmografía numerosos títulos que dan fe de su talento para rodar escenas de aventura y acción. Tan numerosos y tan variados que no vamos a citar ninguno para no extendernos.


La producción de Sam Zimbalist para la Metro Goldwyn Mayer contó con un presupuesto de 2,3 millones de dólares. El equipo recorrió más de 20.000 kilómetros a través de Kenia, Tanzania, Uganda y Ruanda; las cataratas Murchison en el Alto Nilo y las llanuras del Serengeti. En esta última localización se filmó una de las secuencias más impresionantes de la película (y de todo el cine sobre África): la estampida de animales salvajes; aunque estas escenas fueron posteriormente intercaladas con otras filmadas en estudio.

Otra peculiaridad por la que destaca "Las Minas del Rey Salomón" sobre sus compañeras de temática, es el tratamiento que se da a los pueblos indígenas. Tanto en los roles de los personajes nativos como en su fotografía, apreciamos un respeto y un cariño que no abundan en otros títulos, donde vemos que los indígenas son tratados poco más que como "atrezzo". Aparte los personajes "con papel", se contrató como extras a 5.000 componentes de la tribu massai, con los que se rodaron fantásticas secuencias de ritos y bailes africanos.

Para terminar: la película tuvo cinco nominaciones a los Oscar (entre ellas la de "Mejor película"), de los que obtuvo dos: Mejor Fotografía en Color y Mejor Montaje.


1953 - Mogambo (Color)
Dirigida por John Ford
Protagonizada por Clark Gable, Ava Gardner y Grace Kelly

Argumento: Victor Marswell (Gable) es un cazador especializado en capturar animales vivos, que sirve después a diferentes zoológicos de Europa y América. Pero cuando llegan a su residencia Donald Nordley y su esposa, que pretenden realizar un documental sobre los gorilas de montaña, Gable se aviene a servirles de guía hasta el asentamiento de los primates. En el intermedio, surgirá una relación a tres entre el cazador, la esposa de Nordley (Grace Kelly) y una aventurera amiga de aquél (Ava Gardner). 

Comentario: Es obligado al hablar de esta película, recordar el asunto de que la censura española de la época, a fin de ocultar el adulterio de los protagonistas, hizo pasar al matrimonio Nordley por hermanos; así no había problema en que el "gran cazador" Gable tontease con la rubia Kelly. Que de hecho se presentase en pantalla un esplendoroso incesto, no les pareció pecaminoso a los sesudos censores. ¡Qué gente, tú...!  ;)

Muy buena fotografía y magníficas escenas de captura de animales. Ava Gardner (que interpretativamente me parece de lo mejor de la película) estuvo muy merecidamente nominada al Oscar a la Mejor Actriz, y Grace Kelly, al de Mejor Actriz Secundaria; ninguna de las dos obtuvo la estatuilla.


1953 - La Hechicera Blanca (Color)
Título original: White Witch Doctor
Dirigida por Henry Hathaway
Protagonizada por Susan Hayward y Robert Mitchum

Argumento1907. La enfermera Ellen Burton (Susan Hayward) debe viajar al interior del Congo Belga para ayudar a una anciana doctora conocida por los nativos como "Big Mama". Para que la guíe hasta el hospital de la doctora, situado en territorio de la tribu Bakuba, Ellen contrata a un cazador profesional (Robert Mitchum). Lo que Ellen ignora es que el cazador la acompaña con la intención de buscar una mina de oro existente en la región.

Comentario: Cual híbrido entre el doctor Livingstone y la Madre Teresa de Calcuta, la doctora Burton va de tribu en tribu, curando pupas, extrayendo dientes cariados y asistiendo partos entre el regocijo de los nativos. La película es predecible y los efectos especiales penosos: el gorila que aparece aquí es de los más ridículos que podemos ver en la cinematografía de temática africana. Si selecciono este título es únicamente por ser uno de los primeros del subgénero en que el papel femenino es principal en la trama, en lugar de ser "un adorno" en brazos del "gran cazador blanco". Y hay que destacar que la novela en que se basa, es obra de la misionera estadounidense Louise A. Stinetorf.


1956 - Safari (Color) 
Dirigida por Terence Young
Protagonizada por Victor Mature y Janet Leigh

Argumento: Kenia. En los días de la rebelión Mau Mau (1952-1960) contra el imperio británico, el hijo del cazador Ken Duffield (Mature) es asesinado por una partida de insurgentes. Desde ese momento, Duffield solo vive para la venganza. Cuando un millonario le contrata para dirigir un safari en busca de un famoso león conocido por Hatari (=peligro), que habita la misma zona donde se ha retirado la banda de Mau Mau, Duffield ve llegado el momento de su venganza. El elemento romántico surge aquí en la figura de la novia del millonario (Janet Leigh), que se verá atraída por el "gran cazador blanco". Y la atracción será mutua.

Comentario: Una de las pocas películas que trata el asunto de la rebelión de los Mau Mau. De hecho, el "safari" que da título a la película, así como la historia romántica que subyace en la trama, pasan a segundo plano, y la narración se centra en la venganza de Duffield. Al margen de la película, digamos que los Mau Mau fueron vencidos militarmente, pero su rebelión aceleró la independencia de Kenia, que se formalizaba en 1963.    

Cartel español de "Las Minas del Rey Salomón". 

1958 - Las raíces del cielo 
Título original: The Roots of Heaven
Dirigida por John Huston
Protagonizada por Trevor Howard y Juliette Gréco.

Argumento: Años tras la Segunda Guerra Mundial; África Ecuatorial Francesa. Trevor Howard encarna a Morell, un aventurero que inicia una campaña en contra de la caza de elefantes. Como ni manifiestos, ni recogidas de firmas tienen el éxito deseado, Morell se dedica, en compañía de un grupo de seguidores, a hostigar a los cazadores que se atreven a entrar en su territorio. Hasta que las autoridades toman cartas en el asunto.

Comentario: Curiosa película ecologista "avant la lettre", y curioso que sea John Huston quien la dirige, cuando era conocida su querencia por la caza de elefantes. En cualquier caso, es ésta una de las primeras películas que denuncian la masacre incontrolada de animales en África y especialmente las matanzas de elefantes, provocadas por el innoble interés económico del tráfico de marfil.

Stewart Granger y Deborah Kerr (o Allan Quatermain y Elizabeth Curtis).

1962 - Hatari! (Color)
Dirigida por Howard Hawks 
Protagonizada por John Wayne y Elsa Martinelli.

Argumento: Años 60. Tanganica, Tanzania. Vemos las andanzas de un grupo de cazadores dirigidos por Sean Mercer (John Wayne) especializados en capturar animales vivos para surtir a zoológicos de todo el mundo. La llegada de la fotógrafa Ana María D'Allesandro (Elsa Martinelli) modificará la convivencia del hasta ahora tranquilo grupo de cazadores.

Comentario: La película tiene demasiadas escenas rodadas "en interiores", pero esto se compensa con otras muchas (y magníficas) secuencias de cacería de fieras vivas,  rodadas en ambientes naturales. Destacan entre éstas, las dedicadas a la captura del rinoceronte. Lo peor de la película, para mi gusto, es el comportamiento de un John Wayne que con 55 años se empeña en demostrar que "pa macho, él" y se tiene que ligar necesariamente a la bella de turno, en este caso, a Elsa Martinelli, que tenía 27.  Hatari estuvo nominada al Oscar a la Mejor Fotografía en Color, pero no se lo llevó.

 Las Minas del Rey Salomón. Arriba, Siriaque (Umbopa, pretendiente al trono watussi); Kimursi, (Khiva, hombre de confianza de Quatermain); 
Baziga (rey Twala, de los watussi). Abajo: diversos fotogramas de indígenas; anónimos, pero dignísimos. 

1988 - Gorilas en la Niebla (Color)
Título original: Gorillas in the Mist
Dirigida por Michael Apted
Protagonizada por Sigourney Weaver

Argumento: Basada en la vida y hechos de Dian Fossey (1932-1985), zoóloga estadounidense que desde 1963 hasta su muerte se dedicó al estudio y protección de los gorilas de montaña en territorios de Ruanda y la República Democrática del Congo. Su enfrentamiento con los cazadores furtivos de gorilas y con algunas autoridades africanas, más interesadas en obtener beneficios económicos que en la conservación de los gorilas, le reportó muchos y graves inconvenientes.

Comentario: Estupendo trabajo de Sigourney Weaver y una muy buena fotografía, especialmente original en las escenas de los gorilas de montaña. La película está en la línea de otros títulos que desde un punto de vista ecologista, fomentan el amor a la naturaleza salvaje y la protección de especies amenazadas. Tuvo cinco nominaciones a los Oscar, incluyendo el de Mejor Actriz, pero no se llevó ninguno. Pena.

Las Minas del Rey Salomón. Cuatro fotogramas que justifican el Oscar a la "Mejor Fotografía en Color" que se llevó la película.

1990 - Las Montañas de la Luna (Color)
Título original: Mountains of the Moon
Dirigida por Bob Rafelson
Protagonizada por Patrick Bergin y Iain Glen

Argumento: Entre los años 1850 y 1858, seguimos los pasos de los exploradores Francis Richard Burton (Bergin) y John Hanning Speke (Glen) en busca de las fuentes del Nilo. Comisionados por la británica Real Sociedad Geográfica, recorrieron tierras de Uganda, Tanzania, Congo, Zambia y Kenia. Descubrieron el lago Tanganica y finalmente, Speke en solitario, creía encontrar en el Lago Victoria las fuentes del Nilo. Que el Lago Victoria fuese o no, origen del río, fue el punto que enemistó a los dos exploradores. 

Comentario: La película nos lleva con un ritmo trepidante y una fotografía portentosa a través de las tierras africanas, y vemos de primera mano los problemas de todo tipo que sufren los expedicionarios: enfermedades tropicales, tribus hostiles, terrenos intransitables... hasta que terminada la aventura, nos trasladamos a la ciudad de Londres, donde teóricamente, Burton y Speke deberían exponer sus teorías ante la Sociedad Geográfica. Pero el destino se interpuso. 

Que "Las Montañas de la Luna" no tuviese ni una nominación a los Oscar, sólo indica que a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de los Estados Unidos, África y su historia le importa un comino... siempre y cuando la película sobre el tema no conlleve una trama  de amor o guerra bien insertada, claro. Bueno, y si la película condena el colonialismo alemán en África para glorificar el británico... ya es la pera.

Y aquí dejamos a nuestros aventureros, camino de insospechados peligros...

1996 - Los demonios de la noche (Color)
Título original: The Ghost and the Darkness
Dirigida por Stephen Hopkins
Protagonizada por Val Kilmer y Michael Douglas

Argumento: Basada en hechos reales. En 1898 los británicos construían una línea de ferrocarril que debería atravesar Kenia. El coronel John H. Patterson (Val Kilmer) es enviado allá para construir un puente, imprescindible para el desarrollo de la línea férrea. Coincidiendo con la llegada de Patterson, aparecen en la zona dos leones "matadores de hombres" conocidos por los nativos como "Fantasma" y "Oscuridad".  En unos meses, los leones acabaron con aproximadamente 150 trabajadores del ferrocarril, lo que provocó la huida de los operarios y estuvo a punto de dar al traste con el proyecto. Para terminar con la amenaza, Patterson hizo equipo con el famoso cazador Charles Remington (Michael Douglas).

Comentario: La película no es la mejor de esta selección, el montaje es confuso y las actuaciones forzadas (en mi opinión); pero la incluyo aquí por la originalidad de la trama principal y por el hecho siempre interesante de estar construida sobre hechos históricos. Obtuvo el Oscar a los Mejores Efectos de Sonido.


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Y hasta aquí, las doce películas "sobre África" que me parecen más reseñables desde un punto de vista puramente aventurero e histórico-africano. Películas cuyo visionado puede ayudaros a preparar escenarios para las figuras de "Congo".  :)


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- Para ver las fotografías en formato vídeo y con música, click aquí -


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Las figuras, de Foundry Miniatures, en 28mm (Metal)


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