Desde hace algo más de cuarenta años, vengo traspasando a figuras de plomo las influencias que libros, películas, ilustraciones e incluso "comics", han ido dejando en mí.

Las figuras que pinto, son en su mayor parte "miniaturas militares", ya que ha sido la Historia, especialmente la Antigua y Medieval, mi mayor fuente de "inspiración". Las escalas más frecuentes que utilizo, son las de 15, 25 y 28 mm. Son las mismas que utilizan los "wargamers", con los que coincido en la necesidad de representar grandes unidades en un mínimo espacio.

Los textos con que acompaño las miniaturas, en ningún caso pretenden ser exhaustivos, ni estudios sobre el período de que se trate. Sólo trato de comentar sucintamente, el ambiente (histórico o imaginario) en que se movieron las figuras representadas.

Animado por amigos y familiares, y especialmente por mi amiga Kirei (artífice además, del soporte técnico que podéis ver), me decido a mostrar públicamente parte de mi colección. Continuaré añadiendo entradas periódicamente.

Llevado de mi impenitente cinefilia, me permito en algún caso, recomendar títulos que pueden ampliar datos a los posibles interesados en los temas tratados.

Espero que os gusten "mis" figuras. Si se os ocurre hacer algún comentario, sugerencia o rectificación, no dudéis en contactarme.

Dinosaurios y Mundos Perdidos - Una Historia


Vamos a ver en las próximas líneas, una pequeña "historia de los dinosaurios"; pero no de "los dinosaurios en sí", sino más bien, una historia de "cómo" la humanidad fue descubriendo su pretérita existencia y sus maravillosas y variadas formas, y de  cómo el dinosaurio ha ido alcanzando cotas cada vez más altas de popularidad hasta llegar al presente, donde es protagonista de novelas, libros técnicos, cómics, exposiciones, parques temáticos, gamas de juguetes y miniaturas, series de televisión, y por supuesto... películas, de las que hablaremos con cierto detalle. Hagamos pues, un poco de "historia".

Ceratosaurio (o Ceratosaurus), bonito terópodo de finales del Jurásico.

En los oscuros principios
La idea de que en un pasado remoto habían existido en la Tierra animales gigantescos, es tan vieja como las primeras civilizaciones humanas. Desde Grecia hasta China se encontraron restos de grandes animales fosilizados que darían lugar a fantasías sobre dragones, gigantes, cíclopes, y monstruos de todo tipo.

Se paseó hace 150 millones de años por Norteamérica, África y la Península Ibérica.

Y aunque algunos autores, como Aristóteles o Plinio el Viejo (Plinio es el primero que escribe la palabra "fósil"), ya sospecharon la verdad, es decir, que los fósiles eran restos de antiguos animales desaparecidos, y no de monstruos, el vulgo prefirió seguir creyendo en las viejas leyendas, y durante toda la Edad Media y gran parte del Renacimiento, continuaron proliferando historias fantásticas

Sus dimensiones aproximadas: 7 metros de longitud y 2,5 de altura. Su peso, 520 kilos.

Un poco de luz
Con ilustres antecedentes como Nicolás Copérnico (1473-1543) o Miguel Servet (1509-1553), fue en el siglo XVII, con el naciente predominio de la Razón sobre la Fantasía, cuando la Humanidad empezó a dejar de "creérselo todo" y a buscar explicaciones científicas y coherentes sobre la Tierra, el Universo, el Cuerpo Humano... y desde luego, sobre aquellos extraños huesos que afloraban en cuanto se excavaba un campo.

Trasunto del Profesor Challenger, al que denominaremos Profesor Tip.

Johannes Kepler (1571-1630), Galileo Galilei (1564-1642) y otros, empezaron a transformar la Astrología en Astronomía... en el XVIII, Carlos Linneo (1707-1778) ponía orden en la clasificación de los animales (taxonomía). Y con el desarrollo de la Ciencia y el auge de las comunicaciones, en los albores del siglo XIX ya eran muchos los entusiastas de "la búsqueda de fósiles", tanto profesionales como aficionados. 

Fue la edad de oro de los "gabinetes de curiosidades", que habían nacido mucho antes, en los palacios de príncipes y magnates de finales del Renacimiento, pero que ahora se "democratizaron" y fueron en muchos casos origen de incipientes Museos.

Rival del Profesor Challenger-Tip, el Doctor Top.

Empezando a "tomar en serio" a los dinosaurios
Dos de aquellos "buscadores de fósiles" fueron William Buckland y Gideon Mantell; el primero identificaba en 1824 el Megalosaurio (primer dinosaurio con nombre propio); al año siguiente, Mantell hacía lo propio con el Iguanodonte. Pero los dinosaurios "como grupo" aún no se conocían con este nombre. Fue Richard Owen, quien lo acuñó en 1843. Se le ocurrió unir las palabras griegas "dino" (=terrible), y "saurio" (=lagarto), y obtuvo "dino-saurio", es decir: "lagarto terrible"... pero en griego queda más bonito.  ;)

Contemplando "el mundo perdido".

Ya desde aquel momento, quedaron apartados científicamente del grupo "dinosauria", los reptiles marinos y aéreos, como ictiosaurios o pterodáctilos. Los dinosaurios comenzaron a ser estudiados seriamente, y en fecha tan temprana como 1854, en el Palacio de Cristal de Londres, se celebró (bajo supervisión de Owen) la primera Exposición de Dinosaurios, en la que aparte de restos óseos, se exponían reconstrucciones a tamaño real.

El profesor Tip y el doctor Top desaparecieron misteriosamente en el transcurso de una exploración;  nadie sabe 
cómo ni dónde... tal vez alguien debió avisarles de que en los mundos perdidos en la jungla es
 conveniente mirar hacia atrás de vez en cuando...

Y aunque aquellas reconstrucciones eran muy poco ajustadas a la realidad, según demostraron estudios paleontológicos posteriores, la exposición fue un éxito arrollador de público, al punto de que (frente a la demanda), se comercializaron reproducciones a pequeño tamaño con fines didácticos o de colección.

Y obsérvese que en el momento de la Exposición de Londres, aún Darwin no había publicado su "Origen de las Especies", cosa que haría en 1859, pero ya el dinosaurio comenzaba a ser conocido y admirado por el gran público. Claro, que lo que el "gran público" admiraba, no eran los esqueletos de los Museos... éstos tendrían un gran interés para los científicos, sin duda, pero lo que la gente común quería ver, era la impactante imagen de un "dinosaurio vivo". Y poco después comenzaron a aparecer ilustradores que con mayor o menor habilidad, divulgaron imágenes de dinosaurios, que con el auge de la fotografía se distribuyeron por todo el mundo.  

Mogambito, auxiliar del profesor Tip.

Llegó entonces Charles R. Knight (1874-1953) que ya a finales del XIX comenzaba a pintar dinosaurios y otros animales prehistóricos en murales del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Posteriormente trabajaría para revistas científicas o de divulgación, como el National Geographic. La calidad, buen gusto y credibilidad de sus reproducciones (se asesoraba ampliamente antes de empezar una ilustración) hicieron que durante muchos años la imagen popular de los dinosaurios fuese la que se podía ver en sus obras. Su trabajo influiría en muchos otros ilustradores  posteriores, así como en cineastas.

Obras de Charles R. Knight (Fragmentos)

Películas con dinosaurios 
Y ya tenemos la imagen del dinosaurio popularizándose alrededor del mundo. Ahora faltaba "verlo en movimiento", y de eso se encargaría el Cine. Antes de entrar en materia, digamos que previamente a los apabullantes efectos digitales actuales, y dejando aparte las realizaciones en "dibujos animados" existieron tres técnicas muy diferentes para "recrear dinosaurios"; una: la construcción de maquetas animadas;  otra: la utilización de lagartos, iguanas y otros reptiles, a los que se añadían cuernos, crestas y otros aditamentos; y otra: la confección de un traje más o menos "fantasmagórico" con apariencia reptiliana, en el que se embutía un actor.

Manuel, criollo, guía de la expedición por las llanuras sudamericanas.

La primera técnica, llevada a cabo en sus primeros momentos mediante "stop-motion", era la más laboriosa, pero también la que mejores resultados dio, así como la más fiel a modelos conocidos de dinosaurios. La segunda, sin duda conseguía en sus "monstruos" una apariencia reptilesca (claro, eran reptiles), pero de ninguna manera llegaban a parecer dinosaurios. Y la tercera... bueno, era "el refugio" de los bajos presupuestos; y se nota. En la mayoría de películas producidas por ese sistema, se adivina al actor bajo las escamas... y da mucha risa.  :)

Obligado es, antes de hablar del Cine de Dinosaurios, mentar la obra literaria que fue  motor de las primeras producciones sobre el tema (y en gran parte, también de las posteriores): "El Mundo Perdido", que Arhur Conan Doyle (1859-1930), el creador de Sherlock Holmes, publicaba en 1912.


"El Mundo Perdido" narraba las peripecias del profesor Challenger y sus acompañantes, en busca de una meseta perdida en algún lugar de Sudamérica, en la que habitaban toda suerte de animales prehistóricos, así como varias tribus humanas y pre-humanas. Como vemos, la inclusión de seres humanos en el mundo de los dinosaurios (o viceversa), viene de antiguo. Es aberrante, cierto;  pero sugerente también, no vamos a negarlo.  ;)


 El texto tuvo una resonancia absoluta y motivó relatos y primitivas realizaciones cinematográficas sobre grandes reptiles durante mucho tiempo. Veamos algunas de éstas: En 1914 apareció el corto de animación "Gertie the Dinosaur", obra de Winsor McCay. En 1915 y 1918, uno de los pioneros de la animación por Stop Motion, Willis O'Brien, estrenaba los cortos "The Dinosaur and the Missing Link" y "The Ghost of Slumber Mountain". En 1923, Buster Keaton ("Pamplinas", en España), dentro de su mediometraje "Las Tres Edades", incluía una secuencia "prehistórica" en la que aparecía un diplodocus... o algo parecido. Pero fue al llegar 1925 cuando apareció la película que mostraría el camino a "las pelis de dinosaurios".

Con un par.

1925 - El Mundo Perdido (ByN)
Título original: The Lost World
Dirigida por Harry O. Hoyt
Protagonizada por Wallace Beery, Lewis Stone, Bessie Love y Lloyd Hugues

Argumento: Queda comentado en el resumen de la novela que hicimos antes.

Comentario: Siguiendo la novela de Doyle y basándose en ilustraciones de Knight, fue el primer largometraje que mostró dinosaurios. Willis O'Brien utilizó y mejoró aquí los avances en stop-motion que había desarrollado en sus anteriores cortos, y nos ofreció unos dinosaurios que tardarían en ser superados. La película difiere de la obra original (aparte la clásica inclusión de un personaje femenino), en que cuando después de la aventura, los exploradores regresan a Londres, lo que traen como "recuerdo del Mundo Perdido" es un brontosaurio, mientras en la novela se trataba de un pterodáctilo.

Después de "El Mundo Perdido", no encontramos películas con dinosaurios dignas de mención hasta 1933. Este año apareció otro título que sería objeto de numerosos "remakes", continuaciones, y también inspiración para otras cintas.

Carnotauro (o Carnotaurus), del Cretácico.

1933 - King Kong (ByN)
Dirigida por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack
Protagonizada por Fay Wray, Robert Armstrong y Bruce Cabot
Argumento: El director de cine Carl Denham pretende realizar una película en una lejana isla perdida en el Índico, cerca de Sumatra, sobre la que ha oído contar extrañas leyendas. Pero le falta la protagonista femenina. Tras encontrarla, el equipo se lanza a lo desconocido.

Comentario: Aunque el protagonista absoluto sea "el gorila gigante", King Kong, es ésta, otra de las primeras películas en presentar dinosaurios bien documentados y con un movimiento convincente (para la época). También fue Willis O'Brien el encargado de darles vida. Se lucen aquí un brontosaurio, un estegosaurio, un pterodáctilo (aunque técnicamente éste no sea un dinosaurio) y un magnífico Tiranosaurio Rex que combatirá con King Kong. El guión original estaba basado en una idea de Edgar Wallace, novelista considerado el "padre del thriller". King Kong fue la película que decidió a un joven de trece años llamado Ray Harryhausen, a dedicar su vida a producir dinosaurios (y otros monstruos) para el cine.

Vivió hace unos setenta millones de años en Sudamérica.

En 1940 se estrenó "Fantasía", una producción en animación, de Walt Disney, en la que en uno de sus apartados, aparecía una "extinción de los dinosaurios" bastante creíble. El mundo de los dinosaurios llegaba a los niños y ya nunca se separaría de ellos. El mismo 1940 vería también el estreno de "One Million Years B.C." (conocida en España como "Hace un millón de años" o como "El Despertar del Mundo"); la película tendría un remake, del que hablaremos más tarde; fue dirigida por Hal Roach. Los "dinosaurios" aquí, estaban "construidos" sobre reptiles vivientes; por lo que, en cuanto a efectos especiales, significó un retroceso respecto a producciones anteriores. En 1942, los dinosaurios aparecían en el mundo de Supermán, en un corto de animación titulado "The Artic Giant".
  
Con la Segunda Guerra Mundial, los "amables terrores" producidos por los dinosaurios, dejaron paso a terrores más tangibles. Y no fue hasta después de terminado el conflicto, que se estrenó otra cinta con dinosaurios destacable.

Es el único dinosaurio terópodo y carnívoro dotado de cuernos.

1951 - El Continente Perdido (ByN)
Título original: The Lost Continent
Dirigida por Sam Newfield
Protagonizada por César Romero, Hillary Brooke y John Hoyt
Argumento: El gobierno de los EEUU ha sufrido la pérdida de un cohete estratosférico, estrellado en una remota isla del Pacífico Sur, próxima a Nueva Guinea. Para encontrarlo y rescatar la información contenida en la nave, antes de que lo hagan "los otros" (los rusos), se comisiona un grupo liderado por el Mayor Nolan (Romero), que encontrará en la isla una flora mesozoica y una peligrosa fauna...
Comentario: Con claras influencias de "El Mundo Perdido" y "King Kong", la película incorpora un elemento que estará presente en numerosas cintas posteriores (con dinosaurios o sin ellos): el miedo a "la Bomba", la amenaza atómica producida por la "Guerra Fría" en los momentos de máximo enfrentamiento entre los EEUU y la URSS. Este elemento está tangible en todo el metraje, más o menos disimulado. En cuanto a los efectos especiales, aunque producidos por stop-motion, no alcanzaron las cotas obtenidas por las anteriores producciones.

La película que sí superó todo lo hecho anteriormente en cuanto a recreación de dinosaurios, fue la que comentaremos a continuación: 

Medía alrededor de 9 metros de largo y 3,5 de altura. Podía pesar dos toneladas.

1953 - El Monstruo de Tiempos Remotos (ByN)
Título original: The Beast from 20.000 Fathoms
Dirigida por Eugène Lourié
Protagonizada por Paul Hubschmid, Paula Raymond, Cecil Kellaway y Kenneth Tobey
Argumento: Una prueba atómica en el Polo Norte, provoca el despertar de un dinosaurio aletargado bajo los hielos desde el final del Mesozoico. El monstruo intentará llegar a la región donde habitó antaño, junto al río Hudson... en lo que hoy es Nueva York... ¡y llega! XD

Comentario: Película seminal. Copiada hasta la saciedad, adaptada, variada... y sobre todo: fue la historia que inspiró a Ishiro Honda la creación de Godzilla y de todos los monstruos posteriores de la Toho japonesa, que fueron muchos. Durante la producción de la cinta, Ray Harryhausen, que había aprendido los secretos de la stop-motion de la mano de O'Brien, patentó el "Dynamation", sistema de filmación en varios planos con el que la sensación de realidad conseguida no se superaría hasta los días de la animación por ordenador. El dinosaurio protagonista, el "Rhedosaurio", no existió nunca, lo que no impide que su "actuación" sea sobresaliente y su intercalación en escenas de acción previamente rodadas, absolutamente creíble. Se especula que las iniciales "RH" de su nombre se debieron a las iniciales de Ray Harryhausen, precisamente. El guión estaba basado en un relato de Ray Bradbury.

Vista trasera... o "adiós, que me voy".  :)

Al margen del mundo del cine, en 1953 la revista Life daba a conocer en un amplio reportaje ilustrado, un mural que había pintado años antes (en 1947) Rudolph F. Zallinger para el Museo Peabody de Historia Natural (New Haven, Usa). El mural, de 33 metros de largo y titulado "La Edad de los Reptiles", representaba un buen número de dinosaurios perfectamente documentados, cuyas imágenes fueron ahora editadas en formato de sellos postales; las imágenes de Zallinger dieron la vuelta al mundo y motivaron la aparición de numerosos artículos decorados con figuras de dinosaurios. 

Kerunte, auxiliar del Doctor Top.

En 1954, Ishiro Honda estrenaba su primer "Godzilla" (conocida en España como "El Japón bajo el Terror del Monstruo"). Godzilla sería la primera de una larga serie de películas con "kaiju eiga" (=monstruos gigantes), como Mothra, Rodan, Ghidorah... que no hubiesen visto la luz si Honda no hubiese alucinado el año anterior con la película "de" Harryhausen, como apuntamos antes. Las películas de Ishiro Honda tenían cierta gracia, y también estaban influidas por "la amenaza atómica", pero lo peor de sus producciones fueron precisamente los monstruos, representados (generalmente) por el triste sistema de "actor-embutido-en-traje-ridículo".

Con otro par.

1955 vio llegar "King Dinosaur", en España titulada "Planeta Infernal", obra de Bert I. Gordon. En su afán de llevar cada vez más lejos el hábitat de los "dinosaurios actuales", los guionistas situaron el escenario de esta película en un planeta muy distante de la Tierra: Nova. La idea no estuvo mal, pero nos quisieron hacer pasar   lagartos, iguanas, caimanes y tortugas por "peligrosos dinosaurios". En 1956 aparecía "El Mundo Animal" (Animal World), documental dirigido por Irwin Allen, donde se unieron los talentos de O'Brien y Harryhausen y dejaron constancia de su dominio de la stop-motion aplicada a los grandes reptiles. 

Y llegamos a una película que sin ser una maravilla, renovó de nuevo la idea de la "posible ubicación" de los dinosaurios en nuestros días.

Velociraptor. Finales del período Cretácico. Pero se dice que los velociraptores...

1957 - Tierra desconocida (ByN)
Título original: "The Land Unknown"
Dirigida por Virgil Vogel
Interpretada por Henry Brandon, Jock Mahoney y Shawn Smith
Argumento: Exploraciones aéreas han descubierto en la Antártida una región de aguas calientes rodeada por grandes hielos. Un grupo de científicos y militares  se desplaza para investigar la zona y averiguar qué pasó con una expedición anterior de la que no se tienen noticias. Se encontrarán, entre otras cosas, un Plesiosaurio y un Tiranosaurio Rex.  
Comentario: Fue una producción de bajo presupuesto; consecuentemente no estaban para grandes dispendios y la técnica empleada para los monstruos fue múltiple (y barata): por una parte, la utilización de un dragón de Komodo y un Varano filmados de manera que pareciesen gigantescos, por otra, maquetas articuladas (el Plesiosaurio); y por otra, de nuevo el actor embutido en traje estrafalario (el Rex). Pero donde la película destacaba y lo que hizo que fuese valorada en la época, fue en la ubicación de los dinosaurios, el nuevo "mundo perdido": la idea de un valle templado situado en el corazón de la Antártida, a 3000 metros bajo el nivel del mar, fue algo novedoso y sorprendente en su momento.

...cazaban en parejas. Aquí tenemos al segundo, en compañía del primero.

Durante toda la década de los cincuenta, además de películas "con dinosaurios" clasificadas generalmente en "Aventuras" o "Fantástico", existieron las de Ciencia Ficción, siendo esta década considerada como una de las Edades de Oro del género. Y en muchas de estas películas la explicación que se daba para la aparición de monstruos o animales gigantes (arañas, escorpiones, hormigas...) fue la Radioactividad, que era "otra de las caras" del miedo atómico generado por la Guerra Fría. Y en 1959 aparecía "The Giant Behemot", donde un dinosaurio era revivido por la Radioactividad precisamente. La película fue dirigida por Eugène Lourié y Douglas Hickox, y copiada en su mayor parte de "El Monstruo de Tiempos Remotos".   

Deambulaban por Asia Central hace unos setenta y dos millones de años. 

La década se despedía en 1960, con tres títulos. El más destacable fue "El Mundo Perdido", de Irwin Allen, remake de la del mismo nombre, de 1925, a cuya  altura no llegó. En ella participó Willis O'Brien, pero la escasez de presupuesto se impuso y los dinosaurios que aparecen, son de nuevo, "reptiles disfrazados". No obstante, la película tuvo gran éxito de taquilla, debido sobre todo a que fue una de las primeras producciones "dinosaurescas" rodada en color. "Gorgo", también en color, de Eugéne Lourié, en la que se "fusilaban" escenas tanto de la citadísima "El Monstruo de Tiempos Remotos", como de "Godzilla". Por último, "Dinosaurus!", enfocada  claramente a un público infantil, protagonizada en su mayor parte por niños, y dirigida por Irvin Yeaworth Jr. Y también en color; el ByN comenzaba a quedar restringido a los cinéfilos... ;)

Medía unos 1,80 metros de longitud y apenas 0,5 de altura. Pesaba alrededor de 60 Kgs.

En la Exposición Universal de Nueva York de 1964, hubo dos "stands" dedicados a nuestros protagonistas. El organizado por la empresa Sinclair Oil Corporation (que tenía como logotipo un dinosaurio), presentaba ocho animales en tamaño real. Pero en el stand de Walt Disney, había muchos más y además... se movían. Quienes pudieron ver esos stands, aseguran que fue una experiencia inolvidable. La dinosauriomanía crecía... y uno de sus momentos estelares fue la aparición de...

Jimmy, el periodista que no puede faltar en estas expediciones para ir tomando 
notas... que venderá a buen precio a su periódico.

1966 - Hace un Millón de Años (Color)
Título original: One Million Years B.C.
Dirigida por Don Chaffey
Interpretada por Raquel Welch, John Richardson y Percy Herbert
Argumento: En una Prehistoria un tanto fantástica (ya que pululan por ella simultáneamente tanto dinosaurios como humanos), Tumak tiene una discusión con su padre, el jefe del  clan, que le expulsa. Tras varios días vagando sin saber a dónde dirigirse, encuentra una tribu que le acoge. Los miembros de esta tribu gozan de mayor grado de civilización que la gente de Tumak. Entre ellos conocerá a Loana (Welch) y juntos se enfrentarán a un mundo amenazante.    
Comentario: Remake del mismo título de Hal Roach, y uno de los pocos casos  en que un remake supera la calidad de su modelo, al menos en lo que a efectos especiales se refiere. Y es que aquí, de nuevo Ray Harryhausen se superó a sí mismo y nos presentó unos dinosaurios impresionantes animados magistralmente. Digna de destacar es la secuencia de la lucha entre un T. Rex y un Triceratops: memorable. Por otra parte, la presencia física de Raquel Welch (todo hay que decirlo) contribuyó mucho al éxito de la película; que fue uno de los grandes logros de la productora británica Hammer. "Hace un Millón de Años" es uno de esos títulos que "casi todo el mundo" conoce, más de cincuenta años después de su estreno.


Los años sesenta se despidieron en cuanto a dinosaurios se refiere, con unas cuantas películas de la Toho y sus "kaiju-eiga", entre las que destacó "Invasión extraterrestre" (Ishiro Honda, 1968). Harryhausen y Jim O'Connoly presentaron en 1969, "El Valle de Gwangi, donde los dinosaurios de Ray estaban tan estupendos como siempre, pero la historia era más bien tontita. Y en 1970, la Hammer intentaba reverdecer los laureles de "Hace un Millón de Años", con "Cuando los Dinosaurios dominaban la Tierra"; no lo consiguieron.

Con dos pares.

En las décadas de los setenta y ochenta, los dinosaurios parecieron refugiarse en producciones de muy bajo nivel, cómicas, o dedicadas a un público infantil. Entre las primeras podemos nombrar "La Tierra olvidada por el tiempo (Kevin Connor, 1975) o "El Planeta de los Dinosaurios" (James K. Shea, 1978). Entre las segundas, destacó "Cavernícola", con un increíble Ringo Starr haciendo el ganso sin pausa; la película fue dirigida por Carl Gottlieb en 1981. En cuanto a las terceras, citaremos dos títulos: "Baby, el secreto de una leyenda perdida" (Bill L. Norton, 1985) y "En busca del Valle Encantado", en dibujos animados y producida por Amblin Entertainment y la Universal. Dirigida por Don Bluth en 1988, tuvo varias continuaciones y posiblemente sea la mejor producción de este apartado.

"El Mundo Perdido" (Harry O. Hoyt, 1925), el primer "King Kong" (Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933), 
"El Continente Perdido" (Sam Newfield, 1951) 

Llegado este momento (finales de los ochenta), los dinosaurios continuaban gozando del favor del público, pero carecían de películas dotadas de amplio presupuesto, con buenas recreaciones y dirigidas a un púbico adulto. Afortunadamente, en 1990, aparecía la novela que daría nueva vida a los dinosaurios por mucho tiempo. En esa fecha, Michael Crichton daba a la imprenta "Parque Jurásico".

"El Monstruo de Tiempos Remotos" (Eugène Lourié, 1953), "Tierra desconocida" (Virgil Vogel, 1957), 
"Hace un Millón de Años" (Don Chaffey, 1966) 

La idea de que los dinosaurios podían ser clonados a partir del ADN encontrado en sus restos (idea que era el "alma" de la novela de Crichton), subyugó a Steven Spielberg. Y cuando en 1993 se estrenó "Jurassic Park" fue evidente que a partir de ese momento, los efectos por ordenador ya no tendrían límites. Los dinosaurios de Spielberg parecían "salirse de la pantalla". 

Ceratosaurio, Carnotauro y Velociraptor juntos. Las dimensiones de las miniaturas no se ajustan a la realidad. En
 relación al Ceratosaurio, el Carnotauro debería ser algo más grande; el velociraptor, en cambio, bastante más pequeño.

Algunos científicos "puristas" criticaron las realizaciones de Spielberg y su equipo de especialistas, por no ser completamente fieles a los últimos descubrimientos paleontológicos (las investigaciones no dejan de avanzar y posiblemente dentro de poco veamos dinosaurios con plumas por todos lados), pero en cuanto a simulación de seres vivos no admitían censura.

Terminamos las fotos con un "grupo de familia", donde vemos a los intrépidos exploradores
disponiéndose a repeler un ataque de los saurios. 

Un éxito de taquilla con pocos precedentes, una Crítica rendida, y tres Oscars de la Academia, permitieron a Spielberg varias continuaciones "jurásicas", y a otros cineastas realizar múltiples variaciones sobre el tema. La explosión del "merchandising" fue brutal y vimos dinosaurios en juguetes, figuras de colección, camisetas, tazas... Pero todo esto es "historia reciente" y por tanto, conocida. Así que dejémoslo aquí.   

Después de dominar la Tierra durante 165 millones de años y "estar muertos" durante otros 60 millones, los grandes reptiles han regresado. El dinosaurio "vive et impera".


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Las figuras son:
Ceratosaurio y grupo de exploradores: de Foundry Miniatures
Referencias:
GPR065 - Dinosaur - Ceratosaurus
Congo Box Set 6 - The White Men Expedition - Reinforcements
(Selección)

Carnotauro y velociraptores: de Reaper Miniatures
 Referencias:
02996 - Carnotaurus
03021 - Velociraptors

Todas en 28mm; Metal.


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